El PGOU de Málaga propone desmantelar varios polígonos industriales "inoportunos"

Empresarios rechazan las medidas y alegan que se ponen en riesgo unos 3.000 empleos

Determinados polígonos industriales de Málaga, que cuando se crearon ocupaban un espacio en el extrarradio, han quedado engullidos por la ciudad, de forma que ahora están ya intercalados entre nuevos suelos residenciales y obstaculizan el trazado de viarios que la expansión de la ciudad exige. Con esta premisa, el nuevo PGOU de la ciudad plantea iniciar el desmantelamiento de algunos polígonos industriales que se consideran "inoportunos". Pero el empeño no es fácil, puesto que los empresarios afectados exigen compensaciones y garantías para continuar su actividad.

Él equipo redactor del nuevo Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), dirigido por el urbanista Damián Quero, ha pretendido "iniciar una reflexión general que habrá de ser la cuestión central en sucesivos momentos de pensamiento generalista y de planificación en Málaga: el agotamiento de suelo disponible para desarrollo urbano y el valor de posición de la capital en la costa obligarán al filtrado de actividades inoportunas en posiciones privilegiadas".

El plan propone unas primeras actuaciones de desmantelamiento de actividades en los polígonos de El Viso, La Estrella, San Luis y Azucarera, todos ellos intercalados entre el núcleo consolidado de la ciudad y los nuevos espacios de expansión residencial en la franja Oeste de Málaga.

Uno de los objetivos de estas medidas es la regeneración de unos espacios caracterizados en general por un mal estado de conservación, deterioro urbanístico y muy limitados en sus usos que antes estaban al margen de la ciudad y ahora empiezan a ocupar un espacio central. El uso más frecuente en estos polígonos es el del comercio al por mayor y almacenamiento, sin apenas actividad industrial. La medida no sólo contempla liberar algunos espacios, sino rediseñar los polígonos con otro tipo de construcciones y mezcla de usos residencial, empresarial y de equipamientos que le den una vitalidad que ahora no tienen.

Aunque la reflexión filosófica es generalmente compartida, el problema ha surgido a la hora de plantear las medidas concretas. En todos los polígonos afectados han surgido plataformas de afectados que rechazan las medidas. Miguel Ángel Sánchez Postigo, portavoz de la coordinadora, se queja de que el plan "no ofrece alternativas. Estamos dispuestos a aceptar cualquier medida e incluso el traslado, pero siempre que se nos garanticen compensaciones y que podamos mantener la actividad". Según la plataforma, el PGOU propone "regenerar" 450.000 metros cuadrados de suelo en total entre los cuatro polígonos mencionados, en los que existen 700 naves industriales, 500 empresas y, lo que aseveran peor de todo, unos 3.000 puestos de trabajo que quedan en el aire.

El concejal de Urbanismo, Juan Ramón Casero, asegura que no hay ningún motivo para la alarma, puesto que en el propio plan se recoge que "no se hará ninguna actuación si no es por acuerdo y cooperación con los afectados". "La finalidad es mejorar la estructura de los polígonos que están obsoletos", insiste Casero, y ello dependerá de la voluntad de los propietarios. "Entiendo que es lógico que se defiendan con uñas y dientes, pero no que se nieguen siquiera a una posibilidad y al diálogo", explica el concejal. Los afectados en cambio son quienes reprochan al Ayuntamiento una escasa voluntad de entendimiento.

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Respecto a los espacios que deben quedar libres para viales y mejoras de los accesos, en los que sí hay que actuar, Casero dice que se optará por espacios en los que los propietarios están de acuerdo.

Uno de los problemas es que la mayoría de los propietarios no tienen actividad empresarial y tienen alquiladas las naves industriales, lo que ha generado un conflicto de intereses entre quienes ven una oportunidad de poder reconducir su negocio económico con nuevas expectativas urbanísticas, y quienes ocupan las naves y ejercen de verdad una actividad en ellas.

El PSOE, que dice compartir la filosofía de fondo de la necesidad de regenerar los polígonos y reorientar su uso, rechaza la propuesta contenida en el PGOU "porque se proponen medidas de transformación muy azarosas, buscando ejes de penetración en los polígonos que no se justifican, y porque ha habido una falta total de participación", según el portavoz adjunto del grupo municipal, Enrique Salvo.

El PSOE propone la creación de oficinas técnicas que planeen cada polígono sector a sector, y que se definan en cada uno de ellos espacios de usos combinados que incluyan residencial, empresarial y equipamiento cultural o educativo con promotores que lo desarrollen.

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