Los chinos renuncian a celebrar su Año Nuevo en protesta por el cierre al tráfico de Lavapiés

"No se puede hacer una fiesta de China sin chinos". Así cierra la asociación de vecinos La Corrala el comunicado en el que ayer anunció que este año tampoco habrá celebración de Año Nuevo chino en Lavapiés. El motivo, la protesta de los comerciantes orientales de la calle Mesón de Paredes, punto neurálgico de este colectivo, por el cierre al tráfico del barrio de Embajadores.

Los ciudadanos del gigante asiático celebran hoy su Año Nuevo. Pero el dragón, los farolillos rojos y los petardos tendrán que esperar tiempos mejores. Ocurrió lo mismo en 2006, cuando ya se anunciaron las restricciones a la circulación: los chinos protestaron anulando el festejo. "Estamos muy tristes porque no dejan pasar los coches. No tenemos ganas de celebrarlo", cuenta una comerciante de Mesón de Paredes.

"Éste hubiese sido el séptimo año que celebrásemos conjuntamente la festividad", lamenta Manuel Osuna, presidente de La Corrala. Según Osuna, el presidente de la Asociación de Comerciantes Chinos, Felipe Chen -con quien este periódico no logró contactar ayer-, le comentó que no se iba a organizar nada. Fuentes del Ayuntamiento confirmaron que los chinos no han pedido ningún permiso para celebrar el Año Nuevo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0016, 16 de febrero de 2007.

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