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Camps reitera que las quejas al Gobierno y el agua serán la base de su campaña

El presidente elude cualquier referencia a la crisis de la CAM y el conflicto con los zaplanistas

El presidente de la Generalitat y candidato del Partido Popular a la reelección, Francisco Camps, eludió ayer cualquier referencia a la crisis en la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM) y al conflicto con el zaplanismo y se limitó, en un acto preelectoral celebrado en Castellón, a adelantar los grandes ejes de su campaña. De nuevo, el agua, la seguridad ciudadana e infraestructuras como la alta velocidad, entendidas como grandes reivindicaciones al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, serán aspectos centrales del discurso electoral de los populares valencianos.

El candidato promete centros de salud con especialistas en ciudades medias

Francisco Camps, marcó ayer las bases de la campaña de su partido ante las próximas elecciones municipales y autonómica del mes de mayo. El agua, la seguridad y las infraestructuras, es decir, las reivindicaciones al Gobierno central, serán los ejes de campaña sobre los que el PP desplegará sus discursos en los próximos cuatro meses.

Además, Camps trató de escenificar la unidad del partido, pese a la clara división entre campistas y zaplanistas, y su poder y mandato sobre las agrupaciones locales, frente a anuncios de disidencias y escisiones tras la imposición de algunos candidatos. Como muestra, eligió al candidato del PP de Gandia, Arturo Torró, cuya designación ha generado la ruptura con el líder local Fernando Mut, para que representase a los candidatos de más de 20.000 habitantes en la provincia de Valencia, mientras elogiaba la labor del presidente del PP en la provincia de Valencia y alcalde de Xàtiva, Alfonso Rus.

En la proclamación de candidatos de municipios de más de 20.000 habitantes, celebrada ayer en Castellón, intervinieron, en representación de la provincia de Alicante, la candidata de Elche, Mercedes Alonso, y por Castellón, el candidato en Burriana, José Ramón Calpe, quien sustituye a Alfonso Ferrada, denunciado por prevaricación, y a quien los escándalos urbanísticos y la crisis en su propio grupo obligaron a anunciar que renunciaba a ser de nuevo candidato.

El líder del PP valenciano lanzó, además, otros dos mensajes. "Las elecciones municipales son la antesala" de las generales, dijo, e insistió hasta la saciedad en el "vamos a ganar", tratando de impregnar a sus candidatos de la seguridad de enfrentarse a la campaña como partido ganador. "Todos los nombres propios de todos nuestros candidatos serán los nombres de los alcaldes y alcaldesas de la Comunidad Valenciana", exclamó.

Las palabras más incisivas, en cualquier caso, las dedicó a la coalición Compromís pel País Valencià, integrada alrededor de EUPV y el Bloc Nacionalista Valencià. Aunque sin hacer una referencia directa a los partidos de izquierda, sí dijo que "como presidente de la Generalitat y como presidente del PP tengo que decir bien alto que las dos banderas en las que se reúne el sentimiento de la mayoría de los valencianos son la bandera de la Constitución y la señera de nuestro estatuto", en referencia a la presentación de la coalición, que lucía una senyera de las cuatro barras y una bandera republicana de fondo. "Quienes manejan otras banderas, buscan tensión y crispación", dijo.

Camps aprovechó para lanzar su primera promesa electoral, para la que también utilizó el binomio "como presidente de la Generalitat y presidente del PP" pese a que el acto era estrictamente partidista y electoral. Camps prometió que todos los municipios de más de 20.000 habitantes contarán en sus centros de salud con especialistas como cardiólogos, urólogos o ginecólogos, para que los ciudadanos no tengan que desplazarse a otra localidad.

El presidente regional del PP calificó el de su partido como un "proyecto político coherente" y señaló que en los próximos cuatro meses, hasta el 27 de mayo, "debemos exigir, todos los días, el agua que nos corresponde", una demanda que está cuantificada, según dijo, en los 350 hectómetros cúbicos "que el Ebro tira al mar". Respecto a la seguridad dijo que la "receta" es un incremento de agentes, que cuantificó en 2.000. Y, sobre las infraestructuras, habló del AVE. Recalcó la necesidad de un tren de alta velocidad entre Valencia y Madrid, pero también con Alicante y Castellón. "Están intentando hurtarnos la alta velocidad entre la Comunidad Valenciana y Madrid, y también entre provincias que los populares habían comenzado a construir", dijo Camps.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 28 de enero de 2007