Aguirre busca rebajar su perfil de derechas a cuatro meses de las elecciones

Un gesto consciente, medido, estudiado. La Unidad Multidisciplinar a la Atención de los Trastornos de Identidad entrará en funcionamiento a lo largo del mes de marzo, a tan sólo dos meses de las elecciones autonómicas y municipales, que se celebrarán el 27 de mayo, y en plena precampaña.

Se trata de una fórmula con la que la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, se sacude la capa de "derecha radical" que la oposición le ha atribuido en reiteradas ocasiones. Afianzado el apoyo de los votantes del PP, busca un lugar en el centro político.

No es la primera vez que ocurre. Aguirre fue la única dirigente popular que se desmarcó de las directrices de su partido sobre el matrimonio entre personas del mismo sexo como un gesto a un electorado que tradicionalmente no comulga con sus ideas. Lo llevó a cabo sin levantar mucho la voz, pero lo suficiente como para que constase.

"Éste es uno de los dos o tres gestos de la legislatura en los que se puede permitir discernir del partido para darse un tinte progresista", aseguraban fuentes del Gobierno regional para justificar su actitud. "Pero es que incluso cree en ello", matizaban, como si se hubiese sumado a un acto execrable.

Ahora, recorriendo el mismo camino, la presidenta se convertirá en la primera dirigente popular en poner en marcha una unidad de género que contempla las intervenciones quirúrgicas. Y eso que su partido se opuso el pasado 7 de noviembre en el Congreso al proyecto de ley sobre la rectificación en el Registro Civil de la mención al sexo, que permitirá el cambio de nombre, sin necesidad de cirugía.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0020, 20 de enero de 2007.

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