El Gobierno pide a EE UU respeto a las sentencias de España en el litigio por una niña

Las sentencias dictadas en los países que suscribieron la Convención de la Haya de 1980, como España y EE UU, deben ser respetadas. Es el mensaje que ha enviado el Gobierno español al norteamericano con motivo del encarcelamiento de la española María José Carrascosa por no entregar a su hija Victoria, de seis años, a su ex marido, Peter Innes. La custodia de la menor, que tiene la doble nacionalidad y está a cuidado de su familia en Valencia, ha abierto un conflicto entre la justicia estadounidense y la española.

El Ministerio de Justicia se ha dirigido a la Autoridad Central, el departamento equivalente de EE UU, para que haga saber a los órganos judiciales correspondientes que están obligados a acatar las sentencias, en concreto el auto de la Audiencia de Valencia que impide la salida de la menor de España (le ha retirado el pasaporte) y su entrega al padre en EE UU. Esto fue, precisamente, lo que un tribunal de Nueva Jersey ordenó el pasado agosto a Carrascosa con un plazo de 10 días. Al no cumplir con este auto, la valenciana fue encarcelada el pasado 21 de noviembre.

En la actualidad, se encuentra en la prisión de Bergen (Nueva Jersey) a la espera del juicio en marzo. Su familia padece por su estado de salud, dado que necesita una medicación especial porque tiene extirpado el bazo y parte del páncreas, entre otros problemas.

Según fuentes diplomáticas apuntadas por Efe, las autoridades estadounidenses se escudan en que Carrascosa no está encarcelada por un caso de custodia -amparada en la Convención de La Haya- sino por desacato al juez, al no entregar a la niña. "Es una contradicción tremenda y absurda", añadieron las fuentes.

Zanjar el divorcio

La familia asegura que María José Carrascosa, abogada de 43 años, decidió ir el pasado verano a EE UU para ocuparse de sus propiedades y su empresa de marketing y para zanjar el procedimiento de divorcio presentado por su ex marido. Fue con las sentencias de la Audiencia de Valencia. El juez desestimó los autos españoles al considerar que Carrascosa se había sometido voluntariamente a la justicia de EE UU, extremo que la familia niega. "Fue sólo para arreglar sus asuntos y poner fin al proceso. Le advertimos de que era un riesgo, pero mi hermana es muy inocente y decía que no tenía nada que temer", explicaba ayer Victoria Carrascosa. "¿Pero cómo puede llevar dos meses en la cárcel si no ha hecho nada? Con lo mala que está", se quejaba con impotencia su madre, María Victoria.

La abogada de Peter Innes, Elena Zarraluqui, insistió ayer en que no existe resolución que conceda la custodia a la madre. El propio Innes negó que haya cometido malos tratos o los delitos que le imputan. Incidió en que no quiere el perjuicio de su ex mujer sino "recuperar la relación" con su hija. Un auto de la Audiencia de Valencia de 2007 indica que la "guarda y custodia corresponde a la madre".

Sobre la firma

Ferran Bono

Redactor de EL PAÍS en la Comunidad Valenciana. Con anterioridad, ha ejercido como jefe de sección de Cultura. Licenciado en Lengua Española y Filología Catalana por la Universitat de València y máster UAM-EL PAÍS, ha desarrollado la mayor parte de su trayectoria periodística en el campo de la cultura.

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