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Cuatro años de internamiento para el menor que mató a un joven tras el robo de una bicicleta

El Juzgado de Menores de Jerez condenó ayer a cuatro años de internamiento y dos de libertad vigilada al adolescente de 17 años qua asestó cinco puñaladas a un joven en Puerto Serrano (Cádiz) durante una pelea que se inició por el robo de una bicicleta. El magistrado, José Miguel Martínez, afirma que la medida es "proporcionada" porque el autor de las puñaladas, que causaron la muerte de la víctima, carece de antecedentes, ha reconocido los hechos y ha pedido perdón en el juicio.

El arrepentimiento del agresor ha sido clave. Aunque la Ley del Menor prevé un castigo máximo de ocho años por homicidio, el Ministerio Fiscal solicitaba inicialmente seis años de internamiento al considerar que en el autor de la agresión concurren "un estilo educativo permisivo, habilidades sociales muy pobres, además de una inmadurez e irresponsabilidad emocional". "Podría haber sido una medida más dura, ya que un mayor de edad pasa entre 10 y 15 años en la cárcel por un delito de homicidio, pero ha quedado en una resolución de grado medio", afirmó el juez.

El adolescente seguirá internado en un centro de Almería, donde cumplirá al menos la mitad de los cuatro años, ya que, según recuerda el juez, "la ley establece que en la mitad de la medida cabe la posibilidad de modificarla en función del comportamiento del menor y de los informes psicológicos, que hasta ahora son buenos". "Sólo si hiciera algo monstruoso en el centro, pasaría a una prisión al cumplir los 18", añadió Martínez.

Suceso

Los hechos enjuiciados ayer en Jerez ocurrieron poco antes de las tres de la tarde del pasado 5 de octubre. Según se describe en el expediente judicial, el menor se dirigió a la puerta del centro escolar San José Artesano con la intención de pedir explicaciones por el robo de una bicicleta. Ya en la puerta del colegio, el adolescente y dos de sus hermanos, uno de ellos de 13 años, iniciaron una discusión con la víctima, Francisco B. F., que había recogido a su hijo de 10 años tras la jornada escolar.

En el transcurso de la pelea, Francisco B. F. "esgrimió una navaja y el menor condenado sacó de un bolsillo del pantalón un cuchillo de cocina que había cogido de su casa por si la explicación de la sustracción de la bicicleta terminaba en pelea". Acto seguido, el adolescente asestaba a su víctima cinco puñaladas en la axila, en el muslo izquierdo, en el lumbar, en la columna vertebral y cerca del corazón.

"Una muerte es una muerte y esto no se lo merecía ni el peor de los animales", manifestaba a la salida del juicio el padre del autor de la brutal agresión, Manuel Afauto. "Él (la víctima) también sacó una navaja y pinchó a mi hijo. Le ha tocado a él perder, mala suerte. Mi hijo va a cumplir los cuatro años a su pesar porque en la sala se ha arrepentido", concluyó.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 19 de enero de 2007