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Dos averías causan retrasos en Cercanías durante ocho horas

Los pasajeros de Cercanías se vieron ayer afectados por dos averías que, de forma continuada, originaron retrasos generalizados en todo el servicio. La primera de las averías se produjo en la estación de Sants, afectó a las instalaciones de Adif y estuvo relacionada con las obras de adaptación a la llegada del tren de alta velocidad. Afectó a los trenes entre las siete y pasadas las diez de la mañana. Al poco de haber sido reparada y cuando el servicio aún no se había recuperado de los retrasos producidos, se produjo una segunda avería, esta vez también en las instalaciones de Adif pero en Castelldefels (Baix Llobregat). No fue solucionada hasta pasadas las tres de la tartde, y originó nuevos retrasos en diversas líneas.

La primera avería fue detectada a las 7.00 horas y resuelta a las 9.45, según una nota de Adif. En realidad, fueron una serie de averías que afectaron a los circuitos de vías y señales de entrada de la estación de Sants, desde el lado de L'Hospitalet. La causa de la serie de averías, siempre según Adif, se halla en unas obras realizadas por la empresa Sacyr durante este fin de semana que incluía el traslado de una vía para la entrada en servicio de un tramo de Bellvitge. Una de las piezas del sistema de electrificación antiguo que debería haber sido retirada se quedó abandonada con tan mala suerte que invadía la zona de paso de los trenes y producía cortocircuitos que, a su vez, fundían los fusiones y las protecciones de los cables que regulan las entradas de los convoyes. Los técnicos tuvieron que proceder a retirar la pieza, reponer los fusibles fundidos y volver a proteger el cableado.

Restricciones de paso

En ningún momento se cortó totalmente el servicio, pero se aplicaron restricciones de paso que produjeron retrasos en los trenes con una media de 30 minutos. Las líneas afectadas por este percance fueron la C-1 (Maçanet-L'Hospitalet), la C-3 (Vic-L'Hospitalet) y la C-4 (Manresa-Sant Vicenç de Calders), además de la C-7 que rodea Barcelona por el Vallès.

Se había salvado la C-2, que discurre por la costa sur, pero no tardó mucho en caer. La avería que ocasionó los retrasos en esta línea se produjo en el sistema de cambio de agujas de Castelldefels. Poco después de las once y se prolongó hasta prácticamente las cuatro de la tarde. En este caso, el incidente no tuvo relación alguna con las obras de la línea de alta velocidad.

La primera de las dos averías afectó a unos 40 trenes, que tuvieron, de media, un retraso de unos 29 minutos. La afectación de la segunda avería fue claramente menor: 20 trenes, con un retraso medio de unos 19 minutos. Esto supone que sufrieron las consecuencias del problema unas 30.000 personas. No obstante, algunas personas pudieron no percibir nada porque llegaron a la estación cuando pasaba un tren, sin darse cuenta de que se trataba de que llevaba media hora de retraso.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 16 de enero de 2007