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Mayol y Portabella critican el tono electoral de la conferencia de Hereu

Los socios del alcalde, molestos por quedar relegados la sala

Por una vez hubo unanimidad entre Iniciativa per Catalunya, Esquerra Republicana, Convergència i Unió y el Partido Popular: la conferencia balance sobre 2006 del alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, del pasado martes más que un acto institucional fue "un acto electoral" del PSC. Jordi Portabella e Imma Mayol, socios de Hereu en el consistorio, se mostraron molestos por sentirse relegados. En el fondo y en la forma.

En el fondo, porque en la conferencia, Hereu no se refirió a cuestiones -o lo hizo de forma genérica- que son áreas de responsabilidad de sus socios, como la promoción económica de la ciudad que corresponde a Jordi Portabella o al papel de Barcelona como capital de Cataluña. En el caso de la atención social, lo que a ICV no ha sentado nada bien es que se refiriera al incremento de recursos sin hacer mención expresa a que es un área que recae en esa formación. A Imma Mayol y Portabella les molestó, por ejemplo, que ni siquiera se hiciera mención al hecho de que el gobierno al que representa Hereu es de las tres formaciones y que son las tres las que impulsan las políticas. Y si el fondo de la conferencia no gustó, menos agradó la forma porque ni Portabella ni Mayol estuvieron sentados en la primera fila del Colegio de Arquitectos. "Parecía el desembarco del PSC", comentaron fuentes de ICV. Y, desde luego, en la conferencia de Hereu hubo una más que amplia representación de cuadros y dirigentes socialistas. En primera fila, estaban Celestino Corbacho -presidente de la Diputación- Joan Rangel -subdelegado de Gobierno- Isidre Moles -senador del PSC- y Ernest Maragall, consejero de Educación. En filas posteriores se sentaron Portabella y Mayol. A los socios de Hereu esa disposición no les gustó porque la conferencia anual del alcalde es un acto institucional "y parecía otra cosa", resumió Mayol. Fuentes del consistorio negaron intencionalidad en la disposición y la justificaron por motivos de protocolo.

Para los dos partidos de la oposición, CiU y PP, el acto fue plenamente electoral. Y en cuanto a las cuestiones que abordó Hereu, Trias criticó especialmente que el alcalde afirmara que la ciudad necesita más mossos y que los pedirá cuando se acabe el despliegue: "fue Hereu, como responsable de Seguridad, quien negoció a la baja el número de policías destinados a Barcelona con el tripartito anterior, mientras que pedía más agentes durante el Gobierno de CiU".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 11 de enero de 2007