Reportaje:Fútbol | 17ª jornada de Liga

A falta de Ronaldinho, Xavi

Un gran golpe franco del timón del Barça y la agilidad de Víctor Valdés evitan la victoria de un Getafe superior

La nómina de imperios como el Barça es tan elitista que siempre hay algún jugador sano capaz de aliviar a su equipo cuando éste se ve al borde del precipicio. Ocurrió en Getafe, donde Xavi, con un extraordinario lanzamiento de falta, rescató un punto para los azulgrana. Todo lo demás lo hizo el cuadro de Schuster, superior en todas las facetas del juego. El Getafe nunca perdió de vista el balón, puso más ímpetu y sólo su crónica falta de pegada y un vuelo magnífico de Víctor Valdés en el último suspiro le impidieron ganar al campeón. Es el sello de los modestos, a los que el fútbol no siempre recompensa.

Al equipo madrileño de nada le sirvió tener más posesión de la pelota que su rival durante muchas secuencias del partido ni conceder nada más que tres remates. Cierto que el Barça se presentó en Getafe con una delantera de teloneros, pero impidió cualquier gobierno a Xavi e Iniesta, dos jerarcas en el sistema azulgrana. Despojado el Barça de su partitura habitual, el cuadro getafense también supo cómo destemplar a dos pretorianos como Márquez y Puyol, incordiados toda la jornada. Lo mismo que por las orillas Belletti y Sylvinho, que jamás tuvieron ida ni vuelta.

GETAFE 1 - BARCELONA 1

Getafe: Abbondanzieri; Contra, Alexis, Belenguer, Paredes; Cotelo, Celestini, Casquero, Vivar Dorado (Sousa, m. 74); Pachón (Manu, m. 83) y Güiza (Verpakovskis, m. 75). No utilizados: Luis García; Pulido, Paunovic y Nacho.

Barcelona: Víctor Valdés; Belletti, Márquez, Puyol, Sylvinho; Xavi, Edmilson, Iniesta; Giuly, Gudjohnsen y Ezquerro (Saviola, m. 57). No utilizados: Jorquera, Van Bronckhorst, Olmo y Crosas.

Goles: 1-0. M. 54. Güiza resuelve un mano a mano con Víctor Valdes. 1-1. M. 69. Xavi, de falta directa.

Arbitro: Mejuto González. Amonestó a Gudjohnsen. Expulsó a Alexis por doble amonestación (m. 27 y m. 90).

Unos 14.000 espectadores en el Alfonso Pérez de Getafe.

Con las bajas como coartada, los azulgrana no se sintieron obligados a llevar la batuta La posición de 'cacique' por delante de la defensa sigue resultando muy confusa para Rijkaard

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Rebajado por las lesiones y las sanciones, el equipo de Rijkaard se desplegó con una parsimonia sospechosa. Como si le desagradara pasar la tarde bajo una espesa niebla, ante un contrario de pierna fuerte y sin sus principales futbolistas. Con las bajas como coartada, el Barça no se sintió en la obligación de llevar la batuta. Al paso, quiso imponer una cadencia del juego que sólo benefició al Getafe, que brindó por la falta de ahínco azulgrana. Celestino y Casquero, los dos pivotes azulones, se bastaron para atrincherar a los barcelonistas, que no encontraron más antídoto que un repertorio de pelotazos en busca de Gudjohnsen. El islandés cazó uno ejecutado por Márquez que a punto estuvo de amargar a Abbondanzieri. Alertados los centrales de Schuster, el Barça se quedó sin recursos: un remate, el ya mencionado del rubio ariete islandés, y ni un córner a favor en todo el primer acto. Ahogados Xavi e Iniesta, el equipo quedó a merced de Edmilson, un sostén defensivo que capitula cuando tiene que trenzar el juego. Por algo el puesto de cacique por delante de la zaga es la ecuación más confusa para Rijkaard, curiosamente la posición que a él le llevó a la gran pasarela internacional en sus tiempos de jugador. Desde que instaló a Márquez como central inamovible, el holandés ha flirteado con Edmilson y Motta e incluso llegó a envidar con Deco enquistado entre Xavi e Iniesta.

Incapaz de remar por los extremos -Ezquerro fracasó de forma estruendosa-, con los laterales fuera de foco y Edmilson de enredo en enredo, el equipo de Rijkaard se vio sometido por su rival. Mejor colocado, con el guión más claro y, sobre todo, con un fútbol mucho más brioso, el Getafe siempre estuvo un peldaño por encima del Barcelona. Lo pudo certificar Güiza, pero Valdés le ganó el pulso cara a cara. No pudo hacerlo en el siguiente duelo con el delantero jerezano, al que Márquez invitó a marcar un gol. Al central azulgrana se le anudó la pierna izquierda y, sin que nadie le apurara, sirvió la pelota a Güiza, que contuvo a Puyol y evitó a Valdés. Un gol de justicia para el Getafe.

Rijkaard reaccionó con un envite por Saviola en lugar de Ezquerro. Schuster también movió ficha y presentó a Verpakovskis, un esprinter letón con el que aprovechar el paso adelante que debían dar los azulgrana. Con los cambios, el Getafe también se mantuvo un escalón por encima en las dos áreas. Frente al tajo de Valdés no había noticias de Abbondanzieri. Hasta que Iniesta, por primera vez en el partido, se fue con decisión en auxilio de sus delanteros. Lanzó un eslalon que la defensa local frustró con una falta en la sala de espera del área. Sin Ronaldinho y Deco, llegó el turno de Xavi, que no es ningún secundario en este tipo de suertes. El timonel azulgrana enroscó la pelota en la escuadra izquierda del portero argentino del Getafe. Fue el quinto gol azulgrana de falta directa en lo que va de Liga. Ronaldinho (3) y Deco (1) preceden a Xavi. Con la pelota detenida, el Barça ya lleva nueve puntos recaudados.

Poco después del ejercicio de precisión de Xavi, Abbondanzieri se llevó el tercer y último susto de la tarde tras un remate de Giuly. Nada más hizo el Barça, que en el tramo final, lejos de acercarse a la victoria, estuvo a un paso de la derrota. La evitó Valdés, que desvió un poderoso remate de Cotelo cuando el encuentro estaba a punto de bajar el telón. Un respiro para los barcelonistas, que lograron sumar en una tarde de rebajas a la espera de que se vacíe la enfermería y no se repitan los problemas aeronáuticos de algunos de sus ilustres.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 07 de enero de 2007.

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