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La asociación de la Guardia Civil denuncia "falta de previsión" en Villaconejos

Dice que después del tumulto del día anterior debería haber quedado un retén de guardia

Cuatro agentes para contener a una multitud compuesta por más de 400 personas, "imposible". El secretario provincial de la Asociación Unificada de la Guardia Civil, Joaquín Cánovas, acusó ayer a los mandos de "falta de previsión" en el tumulto del domingo en Villaconejos. "La noche anterior se desplazó una sección de antidisturbios y se controló a la gente. El día del asalto sólo se mandó a varios agentes de seguridad ciudadana"; según el alcalde, a cuatro. Los vecinos registraron ayer en el Consistorio cientos de denuncias contra el hombre que les atemorizaba.

Las primeras discrepancias sobre la actuación de la Guardia Civil en Villaconejos salen a flote. El secretario provincial de la Asociación Unificada, Joaquín Cánovas, acusó ayer a la comandancia de Tres Cantos de "falta de previsión". Hay que recordar que el pasado domingo tan sólo había cuatro agentes para calmar las iras de más de 400 personas que se disponían a quemar la casa de un presunto delincuente. "La noche anterior se había desplazado a una sección de antidisturbios y se contuvo a la gente. El día del asalto sólo se mandó a varios agentes de seguridad ciudadana", asegura. Además, denuncia que no tenían material antidisturbios y que fueron agredidos verbalmente por los vecinos. "A uno de los coches se le destrozó una luna", asegura. "Ante esa situación, ¿qué haces? ¿Te lías a tiros?". [Véase EL PAÍS de ayer].

Multitud

La noche anterior, la del sábado 30 de diciembre, una sección de antidisturbios desplazada desde Valdemoro contuvo a una multitud similar de vecinos. En total, acudieron unos 35 guardias civiles de la Unidad Rural de Seguridad.

Cánovas explica que ha de ser la comandancia la que ordene al cuartel de Valdemoro que intervenga después de haber recibido el aviso del puesto de Chinchón. En su opinión, se debería haber dejado un retén de guardia en previsión de que ocurriese algo. Desde la comandancia de la Guardia Civil de Tres Cantos eluden pronunciarse sobre este extremo. El alcalde de la localidad, Lope Benavente de Blas (PSOE), justificó el dispositivo de la Guardia Civil debido a que podían entender que no habría problemas, ya que se había detenido al hombre que atemorizaba al pueblo.

El portavoz de la asociación dice que el martes se levantó el dispositivo de información que el instituto armado mantenía en el pueblo. Respecto al número de guardias que hay en los cuartelillos de la zona, dice que la plantilla está completa en Chinchón, San Martín de la Vega y Morata de Tajuña. "Sólo en Ciempozuelos falta gente", asegura. En total, se dispone de un total de entre 40 o 45 funcionarios.

El secretario provincial de la Asociación Unificada de la Guardia Civil denuncia que los agentes no cuentan con la equipación personal adecuada, que ni tan siquiera disponen de chaleco antibalas. "Del equipo antidisturbios, ni hablar", asegura. Por tercer día consecutivo, desde la Delegación del Gobierno se guarda silencio y no confirman ni desmienten oficialmente ningún dato sobre los hechos acaecidos el pasado fin de semana en Villaconejos.

En el pueblo los vecinos hacían cola ayer en la plaza Mayor para hacer constar sus denuncias sobre el hombre al que se le quemó la casa y que tenía amedrentado al pueblo. El regidor anunció que abría de par en par las puertas del Consistorio para recoger las quejas de sus conciudadanos. Esta iniciativa del Ayuntamiento va acompañada de una recogida de firmas. El objetivo que se persigue con esta acción es evitar que el detenido regrese al pueblo. Quieren que las denuncias vecinales sirvan de instrumento de fuerza que avale su petición ante la juez.

Una de las preguntas que están en el aire es el motivo por el que no se ha denunciado a este hombre y por lo que no ha intervenido la Guardia Civil. Extraoficialmente, en el pueblo se asegura que un vecino denunció en una ocasión al detenido, y al poco tiempo le hizo retirarla tras darle una paliza.

El miedo aún se siente en las calles de Villaconejos. Los ciudadanos hablan con los periodistas, pero muy pocos, por no decir ninguno, se atreve a dar su nombre. Ellos lo tienen claro en el caso de que el presunto delincuente, que según el regidor está interno en la cárcel de Valdemoro, regrese al pueblo: volverá para agredirles. Gentes de toda edad aguardaban ayer su turno para dejar constancia de su denuncia en el Consistorio.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 4 de enero de 2007