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El Gobierno hace balance de su gestión

Zapatero asegura que en un año España estará "mejor que hoy" en relación con el fin de ETA

El presidente afirma que agotará la legislatura - Los cambios en el Gobierno se limitarán al relevo de López Aguilar y no entrará CiU - "Batasuna debe cumplir lo que dice la ley, ni más ni menos"

José Luis Rodríguez Zapatero compareció ayer, tras el último Consejo de Ministros del año, para anunciar un decidido impulso a su gestión de gobierno y para renovar su apuesta por la buena marcha del proceso de paz. En línea con las instrucciones que ha dado a sus ministros para que a la vuelta de vacaciones le presenten medidas de impacto para recuperar la iniciativa política, el presidente avanzó sus planes. En 2007 espera llevar al Parlamento 40 leyes, relacionadas con la investigación y desarrollo, el cambio climático, la seguridad ciudadana y la modernización de la Administración. En un momento en que las encuestas sitúan al PP muy cerca del PSOE, Zapatero asegura que se dispone a cumplir "plenamente" su programa.

"Dentro de un año estaremos mejor que hoy", vaticinó ayer en La Moncloa el presidente del Gobierno, en relación con el proceso para el final dialogado de ETA. Lo dijo, según sus colaboradores, por "convicción política" y después de pensarlo detenidamente. Zapatero convocó a los medios para hacer balance de un año de legislatura, y luego se sometió a una conferencia de prensa en la que fue preguntado por los asuntos más variados.

Aseguró que agotará la legislatura, decisión que vinculó a la buena marcha de la economía y de las reformas que ha emprendido su Gobierno, de las que hizo un recordatorio. Y aclaró que la próxima salida del Ejecutivo del titular de Justicia, Juan Fernando López Aguilar, para presentarse como candidato en mayo de 2007 a la presidencia del Gobierno de Canarias, no conllevará mayores cambios, ni la entrada de CiU en el Ejecutivo. Aguilar se irá "en su momento, y no queda mucho tiempo", dijo de este esperado relevo.

El presidente ofreció un mensaje de tranquilidad política y social y de estabilidad. Lo hizo, en primer lugar, con la situación del proceso de paz. Frente a algunos síntomas preocupantes sobre la marcha de este proceso -como la reactivación de la kale borroka, el robo de 350 pistolas por parte de ETA en Francia y el hallazgo de un zulo en Amorebieta (Vizcaya)-, Zapatero apeló a su "convicción política" de que dentro de un año "estaremos mejor".

Recordó cómo en su anterior comparecencia en La Moncloa, en febrero pasado, en una rueda de prensa similar a la de ayer, vaticinó que pronto estaríamos en el "principio del fin de la violencia" y, un mes después, ETA declaró el alto el fuego permanente. Recordó, asimismo, cómo en aquella comparecencia anunció que el proceso sería "largo, duro y difícil".

También ofreció una mirada retrospectiva al terrorismo de ETA y replicó a la afirmación del PP de que la situación ha empeorado desde hace años: "Es de sentido común afirmar que se está mejor cuando hay un alto el fuego permanente de ETA que cuando había bombas, como en las Navidades de hace un año. Sin duda, se está mejor que hace cuatro o cinco años, en que teníamos víctimas mortales. Algún parámetro de objetividad tiene que haber en democracia, y en este terreno la hay".

Zapatero no desveló en qué datos basa su convicción sobre la mejoría del final del terrorismo en un año. Argumentó que tiene que ser discreto por razones de seguridad. Dijo que en un proceso de paz "es conveniente no estar esperando hitos ni momentos trascendentales. Lo que es conveniente es estar trabajando cada día para que cuaje".

También explicó por qué hasta el momento su Gobierno no ha dado pasos como el acercamiento de presos etarras a cárceles de Euskadi, como hizo José María Aznar en el proceso anterior, en 1998. "Cada paso que demos ha de ser firme y sólido, y cada paso que se pueda dar, si es que se da en el futuro, lo conocerán los grupos parlamentarios. Mientras no haya ninguna convocatoria de los grupos es que no va a haber paso".

Abordó otra cuestión clave por la que atraviesa el proceso de paz: la legalización de la izquierda abertzale. En un mensaje dirigido a Batasuna, pero también a los dirigentes del PP, que señalan que la izquierda abertzale no debe presentarse a las elecciones sin que antes desaparezca ETA, Zapatero dijo: "El proceso está bajo una serie de principios. El primero, la legalidad. Para poder concurrir a las elecciones y participar en las instituciones hay que hacer nada más allá ni nada menos que lo que diga la Ley de Partidos. Como todos los demócratas, espero que se den las condiciones de respeto a la Ley de Partidos. La izquierda abertzale sabe lo que representa el alejamiento de la violencia, que establece la Ley de Partidos".

Ante la posibilidad de que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo admita a trámite, en enero, el recurso de Batasuna contra la Ley de Partidos, Zapatero señaló que "el Gobierno respeta y respetará cualquier sentencia que le vincule".

Resaltó la estabilidad política de su Gobierno al señalar el apoyo de que goza por parte de diferentes partidos parlamentarios, incluido CiU. No obstante, descartó que los nacionalistas catalanes se integren en el Ejecutivo central en esta legislatura. "Hablar de ello puede ser un tema interesante, pero no es un tema de actualidad".

Reiteró su voluntad de diálogo con todos los partidos. También con el PP, del que resaltó su discrepancia en materia antiterrorista. Pese a esto, significó los acuerdos que el Gobierno ha logrado con este partido en las reformas de los estatutos, a excepción del catalán, en la Ley de Dependencia y en el Consejo de RTVE. Este último pacto, dijo, tiene un hondo significado, porque llega después de haber convertido "una televisión de partido en una televisión de todos" y de haber afrontado una enorme deuda provocada porque "los Gobiernos tenían el capricho de controlar los telediarios".

Accidentes por atentados

"¿Se está mejor cuando hay un alto el fuego permanente que cuando había bombas, como había hace un año? Sin duda. ¿Se está mejor que hace cuatro o cinco años, cuando además teníamos trágicos accidentes mortales? Sin duda. Es de sentido común, es una mínima apelación a la objetividad", respondió Zapatero, cuando se le preguntó en qué se basaba para decir que la situación ha mejorado en relación con ETA. Pero el presidente cometió un lapsus y el Gobierno tuvo que aclarar por la tarde que "la interpretación correcta de las palabras de Zapatero, cuando habló de trágicos accidentes mortales, es la de trágicos atentados mortales". La Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) se apresuró a acusarle de despreciar a las víctimas de ETA.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 30 de diciembre de 2006

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