Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
El proceso para el fin de la violencia de ETA

La Ertzaintza halla un zulo reciente de ETA con 50 kilos de material para hacer bombas

La policía vasca cree que la sustancia fue llevada a Amorebieta hace sólo uno o dos días

La Ertzaintza descubrió ayer en una zona boscosa de la localidad vizcaína de Amorebieta un zulo de ETA reciente que contenía detonadores y 50 kilos de una sustancia química útil para fabricar explosivos y que habían sido trasladados a ese escondrijo hace uno o dos días, según informaron fuentes policiales. La Guardia Civil encontró también ayer en Ezkio-Itsaso (Guipúzcoa) otro escondite de la banda con munición de caza, si bien este depósito es antiguo y fue abandonado hace unos cuatro años. Ambos zulos son los primeros hallados en España desde el inicio del alto el fuego en marzo pasado. La policía francesa ha descubierto en estos meses otros dos escondrijos con armas y explosivos.

El zulo de Amorebieta fue descubierto sobre las 12.50 por un ertzaina destinado en la unidad canina que estaba fuera de servicio y paseaba por el lugar con su perro. El animal olió algo, debido a que una de las bolsas de material estaba rota, y condujo a su adiestrador hasta el escondite, ubicado en una zona de bosque del barrio de San Martín, distante aproximadamente tres kilómetros del núcleo urbano de Amorebieta. Hasta el lugar se accede por una pista forestal y se halla en las inmediaciones de un merendero que abre al público sólo en verano.

Agentes de la Unidad de Desactivación de Explosivos se trasladaron a la zona y hallaron enterrado en el zulo un bidón de gran capacidad, que guardaba bolsas con 50 kilos de una sustancia química para fabricar explosivos, varios detonadores, gafas, diversas prendas de ropa y una tienda de campaña. La sustancia está siendo analizada, si bien los primeros indicios apuntan a que se trata de nitrato amónico. Los bidones enterrados han sido un elemento usado de forma habitual por la banda terrorista para ocultar armas y explosivos.

El estado del bidón y de la tierra del escondite llevan a la policía vasca a concluir que su construcción es "muy reciente" y que el material fue ocultado allí "hace uno o dos días como máximo". Fuentes del Departamento de Interior no quisieron entrar a evaluar la importancia que pueda tener este hallazgo en el actual momento de parón del proceso de paz, antes de comprobar cómo evolucionan las investigaciones.

Estas fuentes apuntan a que todo estaba empaquetado como si se tratara de una entrega a un comando, aunque se ignora si era para recogerlo en breve o para acumular material ante una eventual vuelta del terror. En los alrededores del zulo eran visibles varias marcas colocadas en los árboles y en ramas con bandas de plástico anudadas como si quisiesen indicar el lugar para hacer posible su posterior localización.

Ataques a 'ertzainas'

Efectivos de la Ertzaintza acordonaron durante varias horas la zona del hallazgo para facilitar el trabajo de la búsqueda de indicios y preservar las posibles pruebas.

El Ministerio del Interior fue informado a lo largo de la tarde de los avances que hacía la Ertzaintza en su investigación de los hechos. La Guardia Civil encontró también en la mañana de ayer otro zulo de ETA, aunque abandonado desde 2002. El escondite estaba formado por dos bidones de 25 litros de capacidad cada uno, enterrados en un paraje de Ezkio-Itsaso (Guipúzcoa). Uno estaba vacío y el otro contenía varios cartuchos de caza. El hallazgo de este escondrijo fue posible gracias a documentos intervenidos a dirigentes de ETA en Francia, según informa Vasco Press. Uno de los papeles era, al parecer, una carta de la banda dirigida al alcalde de la localidad en la que se advertía de la existencia del zulo para que fuese retirado.

La carta, que no llegó a ser enviada a su destinatario, mencionaba de forma genérica la ubicación del zulo, cerca de una ermita y el cementerio de la localidad, pero no contenía ningún plano ni indicación precisa de donde estaban escondidos los bidones. Los agentes del instituto armado inspeccionaron en la mañana de ayer la zona aludida hasta que localizaron los dos bidones enterrados. Además, el instituto armado retiró el miércoles pasado dos garrafas de gasolina que habían sido colocadas a tres metros de la vía del tren en Tafalla (Navarra), junto a un poste de la luz.

Desde la declaración de alto el fuego, la policía francesa ha localizado en su territorio otros dos zulos de la banda, uno el 23 de marzo, al día siguiente del anuncio etarra, con 700 kilos de explosivo en una granja de Gramat (departamento de Lot), y el segundo el 29 de septiembre, con 134 kilos y seis armas de fuego en la localidad vascofrancesa de Baigorry.

Además, el pasado día 10 un paseante encontró en un bosque en Urrugne una bolsa que contenía lo que resultó ser pentrita, un tipo de explosivo usado por la organización terrorista.

Mientras, el Departamento de Interior condenó ayer, en nombre de todo el Gobierno autónomo, los ataques cometidos en la madrugada y la tarde del viernes contra los domicilios de sendos ertzainas en Bilbao y Rentería, el primero con un cohete pirotécnico y el segundo con un cóctel molotov. Ninguno de ellos causó daños de importancia.

El Gobierno vasco los considera "como una agresión a todos y cada uno de los funcionarios de la administración pública vasca". En la madrugada de ayer fueron atacados además con líquido inflamable dos cajeros automáticos en Barakaldo. Todos los partidos democráticos condenaron estos ataques.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 24 de diciembre de 2006