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El presidente defiende el horario europeo

El presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, trató de resolver ayer con diplomacia una nueva pregunta en torno a la pretensión del BNG de promover la aplicación en Galicia del huso horario portugués -una hora menos que en el resto de la España peninsular. "Estudiaremos todo lo que sea necesario", admitió en referencia a la decisión del Instituto Energético de Galicia (Inega) de encargar un informe al respecto, "pero estamos hablando de algo que es competencia del Estado".

Sin embargo, añadió Touriño, "todo el mundo sabe" que el horario español es el resultado de un esfuerzo de integración en el huso adoptado por Centroeuropa para armonizar la compatibilidad de los contactos y las relaciones turísticas y empresariales.

El horario natural, reconoció el presidente, se aproxima más al del meridiano de Greenwich, pero "hay que ponderar la importancia y la seriedad del tema". Salir del horario vigente en Europa y en el resto de la España peninsular "requiere mucho análisis y estudio", concluyó Pérez Touriño.

En la rueda de prensa posterior al Consello de la Xunta, Touriño también se pronunció acerca de la reunión sobre la reforma del Estatuto cuya celebración negocian todavía BNG y PP. El presidente evitó pronunciarse sobre la iniciativa, promovida por su socio de Gobierno, el vicepresidente Anxo Quintana, pero reinvindicó la hoja de ruta que él mismo pactó el pasado noviembre con el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo.

El acuerdo alcanzado entonces por ambos dirigentes pasa por cerrar primero la negociación del articulado de la reforma estatutaria en la ponencia del Parlamento y celebrar después una reunión a tres bandas -Touriño, Feijóo y Quintana- para tratar de resolver las difererencias que queden pendientes, previsiblemente la cuestión de la identidad nacional de Galicia y el deber de conocer el gallego.

Pérez Touriño volvió ayer a hacer un llamamiento al consenso para que la tramitación de la reforma estatutaria salga adelante en enero y no se retrase hasta después de las municipales o quede incluso para otra legislatura. "Veo con preocupación", subrayó, "argumentos que van en la línea de dejarlo para tiempos futuros". A juicio del presidente gallego, "lo mejor es escapar de enredos y vodeviles" y trabajar por un acuerdo.

Quintana y Feijóo hablaron ayer por teléfono y acordaron concretar la fecha de su reunión la semana próxima.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 8 de diciembre de 2006