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Entrevista:PABLO ARANDA | Escritor

"Me atraen las mentiras y los que no pertenecen a un sitio"

La nueva novela de Pablo Aranda (Málaga, 1968), Ucrania, conoce el sabor del éxito antes incluso de llegar a las estanterías de las librerías. El mes pasado se alzó con el Premio Málaga de Novela, galardón que convoca el Instituto Municipal del Libro de Málaga y la editorial Destino. En Ucrania (Destino, 2006), Aranda aborda el fenómeno de la inmigración a través de la historia ficticia de la ucraniana Elena, una mujer preparada que llega a Málaga y acaba en el servicio doméstico. Ironía, realidad cotidiana y humor marcan los avatares de esta obra de múltiples protagonistas que, según su autor, pretende ser un "cálculo de las distancias", una medida del espacio que se encuentra entre las cosas o las personas y "lo que creen ser y lo que realmente son".

Pregunta. Ucrania, como sus otras novelas, refleja a personajes e historias sacadas de la realidad callejera ¿Por qué esta querencia por lo cotidiano?

Respuesta. Siempre observo lo que me rodea. Y todo lo que capto son elementos útiles para la literatura. La realidad más cercana es la que más me atrae y me permite bucear en los personajes que son protagonistas de historias que apenas conozco.

P. ¿Tratar el fenómeno de la inmigración convierte su novela en una obra de denuncia?

R. Es muy difícil hablar del mundo de hoy sin tocar el tema de los inmigrantes. El hecho de que sea una ucraniana que viene de su país a Málaga me permite jugar con las distancias. Los 3.000 kilómetros que separan Ucrania de Málaga suponen tanta distancia como la que existe con tu vecino de al lado, que a lo mejor está más lejos de ti que una ucraniana. Si hubiese que etiquetar la novela, el nombre sería social. Denuncia, no, porque es peligroso. Puedes convertir la novela en un panfleto.

P. De nuevo el desarraigo se alza como protagonista...

R. Me atraen las mentiras e investigar qué pasa con los que no pertenecen a un sitio, con la gente que no cumple con las convenciones, ésa que, por ejemplo, a los 40 años se supone que ha de estar felizmente casada, con hijos y un trabajo fijo y, sin embargo, no alcanzan tales metas.

P. Sus personajes están descritos al detalle, tanto física como psicológicamente ¿Y ese gusto por la minuciosidad?

R. La historia me interesa mucho, pero es una excusa para meterme en el interior de los personajes. En Ucrania hay uno que me lo imaginaba yo como el típico compañero de clase que si un día falta a clase nadie se da cuenta. Me gusta indagar en la vida de una persona.

P. "Las casualidades me gustan y me divierten".

R. Me gusta jugar con las casualidades. Es divertido que una persona pueda coincidir con otra, que sus vidas se crucen, y que lleguen a saberlo con el tiempo o no saberlo nunca.

P. De ahí la estructura que sigue su novela de historias separadas pero paralelas que acaban entrecruzándose...

R. Intento que las historias no acaben con flecos sueltos, sino que se entrecrucen. Eso pasa con la historia de la ucraniana y con la vida de uno de los tres adolescentes a los que retrato.

P. ¿Próximos proyectos entre viaje y viaje?

R. Viajar me sirve para desconectar y para escribir textos de viajes que algún día quizá publique en un libro. En cuanto a novela, tengo ya escrita una historia sobre un profesor universitario bastante peculiar. Me ha divertido mucho escribirlo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 1 de diciembre de 2006