Enrique Bunbury y Nacho Vegas presentan su nuevo disco en el Liceo

Dos artistas singulares en un recinto que para el rock resulta en extremo singular. Esta noche el Teatro del Liceo de Barcelona acogerá la presentación de El tiempo de las cerezas, doble disco donde coinciden el talento y la expresividad de Enrique Bunbury y Nacho Vegas, quienes sólo en esta ocasión compartirán su música en directo con el público español. "No iba a haber gira y no la ha habido", decía ayer Bunbury en una pausa de los ensayos para el concierto de esta noche. La otra oportunidad de escuchar este repertorio en directo la tendrá el público mexicano a principios de enero.

Tras la experiencia de la gira Freak show, en la que Bunbury actuó junto a otros artistas entre los que también figuraba Nacho Vegas además de Mercedes Ferrer, Ivan Ferreiro, Adrià Puntí y Carlos Ann, entre otros, las filias y coincidencias artísticas dejaron el equipo reducido a él y a Nacho Vegas, representante de la canción de autor de estética y actitud independiente. "Una de las cosas que me interesan de Nacho es que proviniendo del indie, vuela por encima de él con solvencia, convertido en un excelente narrador de historias", apunta Bumbury antes de remachar los argumentos de su admiración por Vegas: "Pese a que no es de mi generación, tengo muchos más puntos en común con él que con artistas que por generación deberían estar más cercanos a mí".

Esta coincidencia de sensibilidades propició El tiempo de las cerezas, un disco en el que ambos aportan sus canciones, todas ellas compuestas por separado. A pesar de ello, Bumbury defiende que el disco es un producto común. "Creo superficial pedir que las canciones estuviesen firmadas por ambos. Para nosotros lo esencial de este trabajo es que sus bases se han establecido en un diálogo, en una colaboración que dio paso al trabajo compositivo de cada uno".

Todas estas canciones, una mezcla entre aires anglosajones matizados por el deje asturiano que Bunbury atribuye a Nacho Vegas y por su deseo de "hacer un disco de rock que no tuviese aires latinos" como en otros trabajos "más recientes", llega esta noche al Liceo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 29 de noviembre de 2006.