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Mas anuncia una oposición "dura y sin contemplaciones" al tripartito

El líder de CiU avisa al PSOE de que el pacto tendrá "consecuencias"

"Haremos una oposición dura, sin contemplaciones, sin perder la serenidad pero sin pasarle ni una a este tripartito". Artur Mas describió ayer de esta forma el tipo de oposición que su grupo, Convergència i Unió (CiU), practicará contra el tripartito en esta legislatura. Una fórmula de Gobierno que Mas consideró legítima pero "antinatural" y advirtió al PSOE de que este pacto tendrá "consecuencias" políticas.

Mas participó ayer en un coloquio en Antena 3 Televisión y se las tuvo contra el PSOE y contra el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. Aunque no se siente traicionado porque, en su opinión, no existía ningún pacto establecido entre él y Zapatero, sí avisó a los socialistas de que "no respetar el ganador de las elecciones" en Cataluña tendrá consecuencias en las alianzas parlamentarias en el Congreso. "Somos gente constructiva capaz de pactar, pero tampoco nos chupamos el dedo y sabemos que se está cortando el paso a que CiU pueda gobernar a cualquier precio", afirmó.

A su juicio, alianzas como la del tripartito pueden "desconcertar" al electorado socialista en España al "elegir unos socios que se declaran independentistas catalanes". Mas puso en duda el "talante positivo" del presidente del Gobierno -con quien dijo que ha hablado estos días "por cortesía"- al no "respetar al partido ganador en unas elecciones".

El presidente del grupo de CiU en el Congreso, Josep Antoni Duran Lleida, abundó en esta línea argumental e insistió en que el PSOE debe buscar sus apoyos parlamentarios en Iniciativa per Catalunya y Esquerra Republicana. "CiU no va a ser un aliado estable. El presidente del Gobierno debe asumir claramente que el apoyo parlamentario que tiene es el que tenía, no el nuestro", señaló.

Respecto a Cataluña, Mas anunció una "oposición dura" ante un tripartito catalán que consideró un "invento bastante antinatural", "forzado", "sin ton ni son" y "cuyo único objetivo es repartirse el poder". Una labor de oposición "con un doble componente: como oposición en el Parlament pero fuera del Parlament tenemos derecho a intentar ser un gran referente de Cataluña".

El líder de CiU resaltó las deficiencias de un Gobierno que "nace con tres proyectos políticos muy distintos", en el que "uno es independentista frente a otro que como mucho defiende la España plural" y que "deberá desarrollar un Estatuto en el que no creen porque Esquerra se opuso".

No obstante, Artur Mas precisó que su grupo "actuará con respeto institucional". "No pretendo ser un presidente de la Generalitat alternativo, como esta fanfarria que se ha organizado en México, nosotros actuamos de forma diferente, pero tenemos la legitimidad moral, aunque no la de estricta aritmética parlamentaria, de impulsar nuestro proyecto y liderar Cataluña porque somos los ganadores netos", agregó.

Por su parte, el portavoz parlamentario del Partido Popular, Francesc Vendrell, manifestó ayer que la actitud de CiU respecto al tripartito sitúa a su formación política como la "única oposición" en la Cámara catalana y recomendó a los nacionalistas que dejen de "llorar". Mas respondió que todavía espera de los populares un cambio de política respecto a las demandas de mayor autogobierno que surgen de Cataluña.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 22 de noviembre de 2006