La campaña electoral en Cataluña

Artur Mas asegura que los catalanes "no entenderían" un Gobierno con el PP

El líder de Convergència i Unió afirma que gobernará en solitario con acuerdos concretos

Artur Mas aprovechó ayer el final de campaña para dar más argumentos en contra de una posible alianza poselectoral con el PP tras las elecciones de mañana. El candidato de Convergència i Unió (CiU) aseguró que un Gobierno en el que los populares tuvieran un "peso significativo" sería "proscrito" por los ciudadanos porque "no entenderían" un pacto con una formación política que "ha utilizado" a Cataluña de una manera "grosera" a favor de sus intereses políticos.

El líder nacionalista insistió en su apuesta de gobernar en solitario después del 1-N y cimentar su Gobierno a base de acuerdos parlamentarios concretos con el resto de las formaciones políticas, como hicieron, señaló, José María Aznar en 1996 o ahora José Luis Rodríguez Zapatero. En ningún caso, sostuvo, CiU es partidaria de un Gobierno de coalición para llevar a cabo "su proyecto de país".

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Si el primer día de campaña Mas ya se comprometió, ante notario, a no establecer un acuerdo permanente con el PP, ayer en Barcelona volvió a reafirmarse en esta posición. "Un Gobierno fuerte no puede ser aquel en el que el PP tenga un peso decisivo porque sería un Gobierno proscrito, y no podría hacer el trabajo que debe hacer, ni tendría la aceptación social que Cataluña necesita", manifestó.

Otra alternativa pasa por reeditar el tripartito de izquierdas que, como es natural, Mas rechazó porque "representaría una secuencia añadida a la pesadilla que ha vivido Cataluña en estos tres últimos años".

Por tanto, en este panorama poselectoral tan sólo queda un Gobierno en solitario de CiU, un "Gobierno fuerte con un liderazgo firme" que, en su opinión, sólo puede ofrecer el partido ganador en las urnas. "El presidente de la Generalitat debe tener autoridad política y moral, y es muy difícil que la tenga una persona que no ha ganado unas elecciones el día que toca", señaló en clara advertencia al socialista José Montilla y a quienes han sido aliados socialistas (ERC e ICV) en esta pasada legislatura. Un Gobierno "de perdedores sería legal e incluso legítimo, pero nosotros no tenemos un proyecto de ocupación del poder, sino un liderazgo de país", añadió.

Mas cerró anoche la campaña electoral en la ciudad de Girona, en la que los convergentes esperan recuperar los dos diputados que perdieron en los comicios de 2003 y alcanzar los nueve escaños en esta provincia. Horas antes, el candidato convergente se había trasladado a la localidad de Ripoll, donde leyó una declaración en la plaza del Monasterio, en donde está enterrado Guifré el Pilós, fundador de la dinastía de la Casa de Barcelona y, según la leyenda, padre de la senyera (bandera). En este simbólico escenario, Mas prometió: "Servir a Cataluña y al pueblo catalán con toda la dignidad y el esfuerzo que nos aporten la razón y el sentimiento". Y "reeditar el compromiso vital y generacional con nuestro pueblo y nuestra nación".

[CiU se encontró ayer con el apoyo de la Alianza de Liberales y Demócratas en el Parlamento Europeo. El líder de la misma, el escocés Graham Watson, expresó su apoyo al candidato de CiU. "En la recta final de la campaña, Convergència i Unió ha optado por no gobernar a cualquier precio. Respetamos la declaración de Artur Mas de que sólo liderará el gobierno si su partido obtiene la mayoría en las elecciones", dijo en un comunicado el eurodiputado liberal, informa Europa Press].

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 30 de octubre de 2006.

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