Condenado a 24 años de prisión el ex presidente de Enron

El ex presidente ejecutivo de Enron Jeffrey Skilling fue sentenciado ayer a más de 24 años de prisión tras haber sido declarado culpable de conspiración y fraude por participar en una trama de operaciones ilegales que llevaron a la quiebra de la compañía. Un jurado de 12 personas declaró a Skilling culpable de 19 de los 28 cargos en su contra en mayo, incluidos fraude, falsedad y abuso de información privilegiada, tras un juicio de cuatro meses en Houston (Tejas).

El juez Sim Lake le impuso ayer la pena de 24 años y cuatro meses de cárcel por esos delitos. Los abogados de Skilling anunciaron que recurrirán. En mayo, el jurado también declaró culpable a Kenneth Lay, fundador del gigante energético, quien murió de un infarto dos meses después.

Enron, que llegó a ser la séptima mayor compañía de Estados Unidos, quebró en diciembre del 2001, cuando salieron a la luz operaciones no registradas en su contabilidad que sus directivos habían usado para ocultar sus deudas e hinchar los beneficios de la empresa y sus propios honorarios.

Fue la mayor quiebra en la historia de EE UU y supuso la desaparición del valor en Bolsa de la compañía, calculado en más de 54.000 millones de euros, y la pérdida de trabajo y de sus pensiones de miles de empleados.

La sentencia contra Skilling, de 52 años, es la más dura aplicada hasta ahora contra un directivo de Enron. Más de 15 ex ejecutivos se han declarado culpables o han sido condenados.

El ex director financiero Andrew Fastow fue condenado a seis años de cárcel después de que llegara a un acuerdo con la fiscalía a cambio de su testimonio contra sus antiguos jefes. Fastow afirmó bajo juramento que Skilling, quien era su jefe, aprobó la creación y usó sociedades irregulares para esconder las pérdidas de la compañía. La fiscalía argumentó que tanto Skilling como Lay mintieron para cubrir la red ilegal, que llevó a Enron a la bancarrota. En cambio, Skilling testificó ante el jurado que se retiró de Enron por motivos personales y no porque se acercara el desastre financiero de la empresa.

Según Fastow, él mismo comenzó la trama en 1999 con la creación de una sociedad pequeña, LJM, para ocultar pérdidas. Luego expandió el mecanismo para sacar de la contabilidad de la compañía "cientos de millones de dólares en pérdidas", afirmó.

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 23 de octubre de 2006.

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