Reportaje:Fútbol | El gran clásico

"La culpa es nuestra"

Rijkaard y el cuerpo técnico asumen la responsabilidad por el sistema empleado en el Bernabéu y los cambios realizados - El técnico pondrá fin a todas las rotaciones - Desde hoy se fijará un trabajo físico específico para Ronaldinho y Deco

El presidente del Barcelona no perdió el tiempo en Barajas la noche del domingo, mientras esperaba el vuelo que debía trasladar a la expedición azulgrana de vuelta a El Prat. Tardó lo suyo en despegar el avión, así que Joan Laporta tuvo tiempo de sobra para dejar reflexionar a Frank Rijkaard, es decir, para que se fumara un par de pitillos, antes de acercársele. Durante más de un cuarto de hora, presidente, entrenador y Eusebio Sacristán, uno de los ayudantes del holandés, le dieron vueltas a lo sucedido en el Bernabéu y al estado del grupo. Faltaba en la foto Txiki Begiristain, director deportivo de la entidad, camino a esas horas de San Sebastián, donde ayer debía resolver asuntos familiares. Rijkaard aprovechó para ahondar ante el presidente en las explicaciones dadas durante la rueda de prensa posterior al encuentro. "Nos hemos equivocado nosotros", le dijo. Después, Laporta aún tuvo tiempo de buscar a los jugadores para consolarles uno a uno con un cariñoso gesto.

Más información
Un ataque de importancia
El Barça se traicionó

El holandés insistió ayer en esa linea de autocrítica en una entrevista concedida a Catalunya Radio: "Creo que mi actuación no ha sido muy buena. Las posiciones, el estilo del Barça, no lo he visto de manera concreta y los cambios que he introducido tampoco han ayudado a ganar los últimos dos partidos. El equipo ha tenido una buena mentalidad, pero ha llegado el momento de recuperar los principios". Rijkaard instó a no dramatizar pero dio pistas sobre los errores que ha cometido: "Quizás he valorado muchísimo el aspecto individual de la plantilla, manejándola para que jugaran unos y otros. He hecho cosas que nos han alejado un poco al equipo de la línea táctica de siempre". Por eso, anunciaba en la citada entrevista, emitida anoche: "Tengo la impresión de que por ese camino el equipo no ha funcionado y que no podemos seguir de esta manera. Es un toque de atención para mí mismo", aseguró el holandés.

¿A qué se refiere Rijkaard exactamente? A las rotaciones, a la elección de jugadores en las alineaciones que presentó el Barça en Stamford Bridge y en Chamartín y los cambios que introdujo en ambos encuentros con el marcador en desventaja. "La culpa es nuestra, no podemos eludir esa responsabilidad. Los jugadores están haciendo lo que les pedimos, los errores los hemos cometido nosotros y nos toca a nosotros corregirnos", aseguró ayer uno de los ayudantes de Rijkaard que corroboró que las rotaciones han terminado. "Es hora de encontrar un bloque y dar confianza a quien juegue bien", ahondó. A fin de cuentas, han terminado por convencerse de que la temporada es larga y que finalmente, todos tendrán su oportunidad sin necesidad de provocarla. Así pues, las rotaciones han terminado.

La decisión de jugar con una defensa de tres durante la segunda parte ante el Chelsea y la renuncia al pivote físico en el Bernabéu son dos cuestiones que empujaron al cuerpo técnico a reconocer errores. "En Madrid nos planteamos que ellos nos iban a regalar el campo y por eso apostamos por tres jugadores que movieran el balón. No nos salió mal durante el primer tiempo", explicaban ayer desde el cuerpo técnico, que reconocía como un fallo mayor haber alejado a Messi del área al dar entrada a Giuly en el segundo tiempo y, seguramente, la apuesta por Thuram, en vez de Márquez o del canterano Oleguer. En el vestuario no acaba de entenderse la situación a la que se ha relegado al central catalán, que durante el año pasado tiró del carro como nadie. "Si faltó agresividad en Madrid, Oleguer la hubiera puesto toda", reconoció un miembro del cuerpo técnico al saber que Thuram preguntó, tras el partido, por qué la grada gritaba España, España durante el clásico. "Es hora de que jueguen los que estén más en forma", corroboró un ayudante de Rijkaard.

El técnico se reunirá hoy con los preparadores físicos para marcar una línea de trabajo con Ronaldinho y Deco, que no jugarán mañana la Copa en Badalona y quizás tampoco lo hagan el sábado ante el Recreativo. Se trata de que ambos cuenten con un plan específico de fuerza y resistencia para mejorar la velocidad. "Voy a intentar acercarme al 100%", dijo Ronaldinho. "Sufrimos mucho desgaste por tanto partido y viaje y ahora aprovecharé el tiempo para entrenarme", concluyó tras ratificar que echa de menos a Eto'o. "Estamos tristes por perder en Madrid, pero nos animamos unos a otros".

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS