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Necrológica:

Irene Galitzine, diseñadora

Entre sus clientes estaban Jacqueline Kennedy, Elizabeth Taylor y Audrey Hepburn

Irene Galitzine nació en 1916 en Tbilisi, en la actual Georgia, hija de un príncipe ruso. Su familia se trasladó a Roma tras la Revolución. A finales de los años cincuenta creó sus primeras colecciones y una empresa propia que tuvo como clientes a Jacqueline Kennedy y Audrey Hepburn. Falleció el 20 de octubre.

La princesa Irene Galitzine, descendiente de la nobleza rusa, que fundó una elegante casa de moda en Italia y popularizó los pantalones ornamentados como prenda de noche en los años sesenta, falleció el viernes 20 de octubre en su casa de Roma, a los 90 años. Su muerte fue anunciada por Angela Savarese, su ayudante, que dijo que Galitzine murió mientras dormía.

Las colecciones de alta costura de Galitzine, que se mostraban en una casa de Roma, fueron alabadas en su día como el acontecimiento social más destacado de la temporada de la moda, y su salón de Via Veneto era donde los Du Pont competían con los Ford por probarse primero sus diseños, que a menudo presentaban un corte en espiral. Greta Garbo, con quien la princesa trabó amistad a bordo del yate de Aristóteles Onasis, acudió en una ocasión a una presentación de Galitzine, "aunque no le gustaban las multitudes", dijo la princesa.

Su diseño más famoso fueron los pantalones de noche que presentó en Florencia más o menos una década después de fundar su empresa, que eran estrechos y con bordados o anchos y en telas de gasa. Diana Vreeland, de Vogue, los llamó pijamas de palacio, después de los pases celebrados en el Palazzo Pitti.

La princesa mostraba su línea de prêt-à-porter en Florencia y sus diseños de alta costura en Roma, cuando las mujeres que adquirían esa ropa viajaban habitualmente allí para encontrar diseños más baratos que los que se presentaban en París.

Algunos diseñadores estadounidenses, especialmente Arnold Scaasi, Jane Derby y Norman Norell, ya habían experimentado con la idea de unos elegantes pantalones de etiqueta para mujer, pero fueron las apariciones de Galitzine con esos diseños lo que animó a otras mujeres a comprarlos. Galitzine decía que en 1960 la inundaron con encargos incluso antes de presentar ese look en un pase de moda. "Yo era una de las mejores clientas de Emilio Pucci, pero me cansé de ver a gente llevando la misma ropa que yo, así que empecé a crear mis propias prendas", afirmó en una ocasión. "Las incluí en mi primera colección, y a todo el mundo le entusiasmaron".

Los pijamas de palacio más famosos fueron los que lució Claudia Cardinale en la versión original de La pantera rosa (1963). Se han expuesto frecuentemente en retrospectivas de moda italiana, incluida una celebrada en el Fashion Institute of Technology de Nueva York en 1985, y otra en Roma este año.

Irene Galitzine nació en 1916 en Tbilisi, Georgia, entonces, Rusia. Su padre, el príncipe Boris Galitzine, era oficial de la Guardia Imperial, y su madre era la princesa Nina Lazaroff. Cuando tenía 10 meses, su familia marchó al exilio durante la Revolución Bolchevique, y se trasladó a Roma, donde compró una casa con vistas a la escalinata de la plaza de España. La joven princesa recibió una espléndida educación, y aprendió inglés en Cambridge y francés en la Sorbona.

Trabajó algún tiempo traduciendo guiones de películas en lengua inglesa, pero después de estudiar arte y diseño en Roma, en 1943 se convirtió en ayudante de las hermanas Fontana, que dirigían la casa de alta costura más popular de la época. Más tarde, Galitzine fundó un negocio de importación y reproducción de diseños franceses, con predilección por las colecciones de Balenciaga y Dior. Se casó con Silvio Medici de Menezes, un aristócrata portugués, en 1949.

De manera informal, la princesa empezó a diseñar ropa de noche para ella y sus amigas, entre las que se incluían Jacqueline Kennedy o las actrices Elizabeth Taylor y Audrey Hepburn, y finalmente decidió trabajar como diseñadora. Celebró su primer pase en 1959 y fue un éxito inmediato.

Sin embargo, para dirigir el negocio no tenía tanta habilidad. La empresa se declaró en bancarrota en 1968 y fue resucitada varias veces por empresas de fabricación que producían sus diseños de forma más barata y en cantidades más grandes. En los años noventa, la princesa regresó en varias ocasiones a Rusia y abrió una tienda en Moscú en 1996. Gracias a diversas licencias, todavía se fabrican en Europa diseños de ropa y para la casa que llevan su nombre.

Sus experiencias quedaron recogidas en una biografía, From Russia to Russia, publicada en 1996.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 24 de octubre de 2006