Crítica:DORMIR
Crítica
Género de opinión que describe, elogia o censura, en todo o en parte, una obra cultural o de entretenimiento. Siempre debe escribirla un experto en la materia

Parada y fonda navarra

HOTEL RESTAURANTE MAHER, una estrella Michelin y cama a precio equilibrado

A Enrique Martínez se le ha visto estos días pasados en televisión junto a Ferran Adrià, Juan Mari Arzak, Martín Berasategui y otros reputados cocineros españoles en la cumbre Spain's Ten: cocina de vanguardia, organizada por la Fundación James Beard en Nueva York. No es un hecho casual. Martínez, dueño del legendario hotel Maher, en la localidad navarra de Cintruénigo, es tenido como uno de los grandes de la restauración en España. Su oficio en los fogones es heredero de una larga tradición familiar al frente de una fonda de carretera donde siempre se comió bien y hoy se come todavía mejor, siempre hubo una cama dispuesta para el viajero, y desde su reforma, hace seis años, lo que figura a disposición del viajero es un hotel de primera.

HOTEL RESTAURANTE MAHER

7,5. Categoría oficial: 4 estrellas. Ribera, 19. Cintruénigo (Navarra). Teléfono 948 81 11 50. Fax 948 81 27 76. Internet: www.hotelmaher.com. Instalaciones: jardín, gimnasio, sauna, discoteca, salón de estar, salas de convenciones para 450 personas, restaurante Maher. Habitaciones: 14 dobles, 2 'suites'; todas equipadas con baño, calefacción, aire acondicionado, teléfono, TV interactiva, acceso ADSL a Internet, minibar, secador de pelo, albornoz. Servicios: algunas habitaciones adaptadas para discapacitados, admite mascotas. Precios: todo el año, 90,15 euros + 7% IVA; el precio incluye el desayuno. Tarjetas de crédito aceptadas: American Express, Diners Club, Eurocard, MasterCard, Visa, 6000.

Arquitectura ... 6

Decoración ... 5

Estado de conservación ... 9

Confortabilidad habitaciones ... 8

Aseos ... 8

Ambiente ... 7

Desayuno ... 8

Atención ... 9

Tranquilidad ... 7

Instalaciones ... 6

El edificio se reconoce aún por su fachada en tonos ocre y albero, vigía discreta de la noche en Cintruénigo. Cabe la opción de estacionar en la calle, frente a la entrada, o guardar el coche en un garaje privado a la vuelta de la esquina. Sin dilaciones, una amable recepcionista sale al encuentro del huésped y le guía hasta su habitación. Un salón noble con fotografías de la familia decora el primer trecho del camino. Se suceden los recovecos, las escaleras a uno y otro lado, los corredores. Al fondo se descubre una inmensa sala de banquetes a dos alturas iluminada sólo cuando se celebra en ella algún evento y abierta a un jardín con estanque de estética ramplona donde las parejas de novios suelen hacerse fotografías. No es lo único cursi del lugar. El renovado Maher destila una sobredecoración forzada por su adscripción al club de las estrellas de la guía Michelin. O por esa manera de entender el lujo a fuerza de miriñaques.

Colores e iluminación

Evocadoras de un clasicismo frufrú, las habitaciones ofrecen mucha holgura y confort interior entre paredes con una textura que imita el bronce. Una atmósfera grávida de cortinones ocres y miel oscura serena los ánimos nocturnos, sin menoscabo de una buena iluminación halógena, tomas eléctricas por doquier, acceso wi-fi a Internet, monitores planos de televisión y un mobiliario tan clásico y estiloso como práctico.

Lo mejor de estas estancias son las camas, de un tamaño apropiado para dormir a pierna suelta, envueltas en edredones de plumón Gobi y sábanas de algodón con listados de seda. El cuarto de baño ofrece una ducha espaciosa que prolonga el gres por las paredes a imitación de los antiguos baños romanos. Un tipo de decoración que luce más en la suite 18, la más amplia, ideal para ejecutivos con hambre de diseño: una mesa de hierro forjado y cristal parece estar flotando sobre el pavimento de gres en bitonos cereza y crema.

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Aunque aquí el minimalismo se expresa mejor a la hora del desayuno, servido en bandejas de pizarra y deleitoso por sus elaboraciones de autor. El toque culinario de Enrique Martínez hace olvidar los tics de la antigua fonda a una relación entre calidad y precio sin parangón en Navarra.

ALREDEDORES

RECIÉN concluida la vendimia, es hora de ver dormir el vino en las Bodegas Julián Chivite (sus principales marcas son el 125 Aniversario, Lautus, Evo y Colección 125), que desde 1647 constituyen el recurso económico más importante de Cintruénigo (visitas concertadas, 948 81 10 00). En coche son innumerables las posibilidades de una jornada que puede llevar hasta Tudela y su casco antiguo, Tarazona y sus monumentos mudéjares, los monasterios de Veruela y Fitero, las Bárdenas Reales, la ruta de los dinosaurios, Ólvega y la ruta de las brujas del Moncayo, la propia subida al Moncayo...y en fin, Ágreda, la villa de las tres culturas.

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