Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:

El Siglo se transforma en Octubre

Los antiguos almacenes se abren de nuevo como un gran espacio cultural en el centro de Valencia, impulsado por Eliseu Climent

A finales del siglo XIX proliferaron los grandes almacenes comerciales que tenían como referencia París. Compartían todos una estructura similar: un gran espacio central cerrado por un lucernario y diversas plantas diáfanas a su alrededor. El popular El Siglo Valenciano, cerrado en la década de los setenta, pertenecía a este tipo de almacenes. Allí se instaló el primer ascensor de Valencia. A partir de octubre formará parte también de los centros culturales instalados en antiguos y valiosos edificios. El ascensor volverá a subir y bajar.

En lugar de tejidos se venderán libros, y en sus plantas se hablará de lo divino y de lo humano, pero siempre en catalán. Porque El Siglo Valenciano se transforma en la sede de Octubre Centre de Cultura Contemporània (OCCC) a partir de octubre, el mes de la revolución soviética y de los Premis Octubre. Detrás del proyecto se encuentran el editor Eliseu Climent y la asociación Acció Cultural del País Valencià y la Institució Cívica i de Pensament Joan Fuster.

Música, exposiciones, clases, congresos o la librería Tres i Quatre compartirán el espacio

Entonces se abrirá un magnífico espacio con múltiples posibilidades gracias a una rehabilitación que ha respetado todo lo posible el original, ampliando el horizonte de uso del edificio. Octubre albergará la librería Tres i Quatre, la redacción del semanario El Temps, la sede de la Assemblea de Regidors, de Acció Cultural del País Valencià y de otras entidades. Cuenta con diversas salas y un salón de actos para organizar clases de valenciano (los cursos de Carles Salvador) y de chino, congresos, exposiciones, cursillos, conferencias o ciclos de música. Tiene también una cafetería abierta al público, ubicada en la planta baja, y una terraza en la última planta, con vistas a las torres de Santa Catalina y San Martín, al Mercado Central, a todo el núcleo histórico de la ciudad.

Se ha tenido especial cuidado en la instalación de un buen sistema de seguridad en el OCCC, apunta Emili Payà, uno de los responsables del centro. En los últimos meses se han recrudecido los ataques de grupos ultra y secesionistas contra la librería Tres i Quatre y los casales de Jaume I.

La inversión total del espacio asciende a 10 millones de euros. En su financiación participan numerosas instituciones del ámbito lingüístico catalán, desde Ayuntamientos a la Generalitat catalana. El único apoyo del Gobierno valenciano será a través de las ayudas del plan RIVA, al ser un edificio antiguo y protegido. Posiblemente, Acció Cultural organizará una derrama entre sus socios.

Se ha conservado el gran cartel de El Siglo Valenciano como gesto a la memoria de un espacio que, para buena parte de la población tiene un valor simbólico. Se han restaurado las mallorquinas de mobila y un antiguo mural de Cabedo Torrens, comunista republicano, amigo de Josep Renau y represaliado por el franquismo. También se han sacado los colores rojo y amarillo de la cuatribarrada que formaba parte del escudo de terrazo de El Siglo, y se han respetado los trozos de muralla árabe que han aparecido.

El nuevo Octubre ocupa una superficie de alrededor de 3.200 metros cuadrados, distribuidos en tres alturas, una planta baja, y un subterráneo, donde hay un salón de actos y salas de exposición. Se ubica en la calle peatonal de San Fernando.

La apertura de los diversos espacios será paulatina, conforme se vayan concluyendo las obras. El primer congreso que se celebrará tendrá lugar del 3 al 6 de octubre, y lleva el título de Expanding the space (Més enllà de l'espai), un encuentro sobre astronomía. Con la mirada puesta en el cielo se abrirá al público el nuevo Octubre Centre de Cultura Contemporània.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 24 de septiembre de 2006