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Entrevista:GUILLERMO FERNÁNDEZ VARA | Candidato a la presidencia de Extremadura

"Si intento parecerme a Ibarra fracasaré"

Guillermo Fernández Vara (Olivenza, Badajoz, 1958), número uno de su promoción en el Cuerpo Nacional de Médicos Forenses, consejero de Sanidad y Consumo de la Junta de Extremadura desde 1996, se afilió al PSOE ese año, inmediatamente después de que este partido, liderado por Felipe González, perdiera las elecciones generales y el PP, con José María Aznar, se alzara con el triunfo. Sólo 10 años después, es el candidato a la presidencia del Gobierno de Extremadura en las elecciones que se celebrarán dentro de ocho meses. Entró de la mano de su presidente, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, que le ha defendido y apoyado desde siempre y con el que mantiene una relación de amistad muy sólida. Todos los órganos del partido de Extremadura han votado su candidatura, después de que su titular, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, anunciara su decisión irrevocable de no presentarse a la reelección. Sí, es un hombre de Ibarra, pero ha tenido la habilidad de ganarse en estos años el afecto y respeto de la organización de tal suerte que la unanimidad ha presidido su elección, a pesar de no ser un pata negra. No va a caer en el "error" de tratar de imitar a Ibarra. "Si trato de imitarle, fracasaré", declara.

"En el proyecto que voy a presentar pueden sentirse cómodos muchos ciudadanos que no están muy marcados ideológicamente"

"Entre la lealtad a Zapatero y la lealtad a mi región, siempre ganará Extremadura; pero confío en que no haya que optar"

Pregunta. ¿El presidente Rodríguez Ibarra le ha dado ya algún consejo?

Respuesta. Sí, el primer día. Me dijo que no pretendiera parecerme a él, que el partido me había elegido por ser como era. También me lo dijo el presidente Rodríguez Zapatero. Me llamó y me dio el mismo consejo. Estuvo muy afectuoso y le agradezco mucho los ánimos que me dio al decirme que el partido, y él mismo, confiaban mucho en mí.

P. ¿Va a seguir el consejo de no tratar de imitar a Ibarra?

R. Si intento parecerme a Juan Carlos Rodríguez Ibarra fracasaré. Voy a ser yo aunque tengo la suerte de pilotar una nave muy sólida, conducida hasta ahora por Ibarra. Estos 23 años de avance continuo se han hecho con los extremeños, el PSOE e Ibarra. Quedan los dos primeros. Muchísima gente se ha comprometido con el progreso de la región, empresarios, sindicatos, profesionales, la sociedad, en su conjunto. Se va Ibarra pero ahora los compañeros han confiado en mí para que actúe con mi impronta.

P. El presidente actual ha tenido obsesión por la modernidad de Extremadura y los datos avalan su gestión. ¿Usted se plantea los mismos objetivos o tiene planes diferentes para la región?

R. Extremadura es ya región confortable, desde muchas perspectivas, también por la convivencia, pero tiene que serlo todavía más. De ahí que las infraestructuras continúan siendo básicas y apostamos por tener AVE en 2010 para aumentar en proximidad. No tenemos una gran ciudad, tenemos ciudades medias que no deben competir entre sí, Hay que conseguir una alianza de ciudades y no entrar en batallas localistas respecto a dónde se instala una empresa o un complejo... el beneficio es para toda Extremadura. La batalla por el empleo es otra prioridad.

P. El presidente no dudó en enfrentarse a los Gobiernos centrales en defensa de sus reivindicaciones. ¿En eso le imitará?

R. En estos momentos, mi esquema es de absoluta lealtad con el presidente del Gobierno de España y esa lealtad sólo se puede ver alterada si entra en contradicción con Extremadura. Entre las dos lealtades, siempre ganará Extremadura frente a Zapatero, pero confío en que no haga falta optar.

P. ¿El compromiso con la alta velocidad es firme?

R. No puedo pensar en otra hipótesis. El AVE es imprescindible para Extremadura y si ese compromiso no se cumpliera sí estaríamos en situación de controversia fuerte con el Gobierno central. Pero no creo que ocurra. El compromiso de Rodríguez Zapatero con Rodríguez Ibarra y con Extremadura ha sido y es muy sólido.

P. La financiación autonómica ha sido caballo de batalla de todas las comunidades y en la próxima negociación hay comunidades que estarán muy pendiente de la traducción que tendrá para Cataluña su Estatuto.

R. No puede haber un modelo de financiación idéntico para todas las comunidades. Cada región tiene sus características. En nuestro caso, la dispersión de la población es una realidad que obliga a liberar recursos cuantiosos para atender las necesidades de los ciudadanos. No puede haber uniformidad pero tampoco privilegios. La igualdad de oportunidades es para todos los españoles, vivan donde vivan. Si a Cataluña le va bien, a los extremeños también nos irá bien.

P. Ha sido habitual la controversia entre el socialismo catalán y el señor Rodríguez Ibarra. ¿Desaparecerá con usted?

R. No voy a entrar en hipótesis de ese tipo. Sí digo que España no puede ser lo quede después de un reparto. No. Todos tenemos que aceptar que el Estado debe garantizar la igualdad de los ciudadanos, de todos los españoles, en materias esenciales como la Educación y la Sanidad. España no puede ser la mera suma de 17 comunidades autónomas. Es mucho más.

P. ¿Cree usted que esa idea de España es la que tiene el presidente Rodríguez Zapatero?

R. Si me pregunta si con Zapatero se rompe España ya le digo que no. El presidente trata de que todos los españoles nos sintamos cómodos, cada uno con su personalidad, cada tierra con su particularidad y con el máximo grado de autonomía.

P. Rodríguez Ibarra ha cosechado victoria tras victoria y en las últimas elecciones consiguió casi el 53% del apoyo, seguido por el PP, con casi doce puntos menos. ¿Usted cree que puede crecer o ya todo es bajar?

R. Pretendo llegar a la gama de los grises porque no todo es blanco o negro. Ibarra ya consiguió entrar en esa gama pero vamos a intentar ampliarlo.

P. Esa pretensión ¿avalaría la tesis de quienes destacan de usted su afán contemporizador?

R. Me gusta hacer política sin codazos y no me cuesta trabajo tener una actitud constructiva. Yo creo que en el proyecto de los socialistas, el que voy a defender, pueden sentirse cómodos hombres y mujeres que no están muy marcados ideológicamente.

P. ¿El partido le va a dejar o cree que tendrá la tentación de tutelarlo, ya que usted no es el líder del partido, que sigue siéndolo Rodríguez Ibarra?

R. No va a haber ningún problema porque me siento muy apoyado por mis compañeros.

P. ¿Ha percibido que el recordatorio de su militancia durante un par de años en Alianza Popular, cuando tenía 23 años, se ha hecho para perjudicarle?

R. No lo sé, pero me parece absurdo que en la España democrática eso fuera motivo de reproche. Sí estuve dos años con el carné de AP, sin tener protagonismo y cuando un amigo, Hernández Mancha, estuvo al frente de ese partido y yo me trasladé a Madrid. No tuve militancia activa, pero así fue, forma parte de mi vida. Nadie en mi partido, el PSOE, me ha reprochado jamás nada.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 23 de septiembre de 2006