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Montenegro reelige como primer ministro al artífice de la independencia

El primer ministro de Montenegro, Milo Djukanovic, fue ayer reelegido en las primeras elecciones generales que se convocan en la pequeña república desde su independencia. Según los resultados provisionales facilitados por dos organizaciones no gubernamentales que supervisan el proceso, DPS, la coalición de centro izquierda del arquitecto de la independencia, roza la mayoría absoluta, al haber logrado al menos 39 escaños en un parlamento de 81 diputados.

En este caso, sólo le faltarían dos escaños para formar Gobierno, un objetivo fácil, ya que el veterano político cuenta con el respaldo de tres partidos de la minoría albanesa, que obtuvieron tres diputados. La segunda formación más votada fue la Lista Serbia, con 12 diputados, y en tercer lugar, el Partido Socialista Popular (SNP) y el Movimiento para los Cambios (PZP), ambos con 11 escaños, a falta de la confirmación definitiva del recuento.

Los sondeos previos ya otorgaban la victoria al Gobierno de centro-izquierda. La participación fue de un 70%, inferior al 86,3% alcanzado en el referéndum del 21 de mayo, en el que Montenegro votó su segregación de Serbia. Esa decisión, que contó con el rápido visto bueno tanto de la ONU como de la UE, se considera como uno de los factores que han contribuido a la victoria de Djukanovic. "Espero una victoria absoluta", dijo Djukanovic a la prensa antes de conocerse los resultados.

15 años en el poder

Djukanovic, de 44 años, ha sido durante los últimos 15 años -desde la desintegración de Yugoslavia-, presidente o primer ministro de la pequeña república balcánica, que cuenta con 650.000 habitantes. La oposición le ha acusado de nepotismo y corrupción. Su perfil ideológico ha fluctuado, entre el reformismo, el neocomunismo y el nacionalismo. Supo distanciarse de Slobodan Milosevic, tras esgrimir la misma retórica nacionalista; persiguió una política económica liberal, con unas polémicas privatizaciones, y finalmente abrazó el independentismo.

Las encuestas han mostrado que los ciudadanos se resistían a cambiar de caballo en mitad de la carrera, cuando no sólo Montenegro debe convertirse en un país, sino que debe seguir reformando su economía para pasar totalmente del sistema socialista a una plena economía de mercado, y adaptarse a los criterios para su adhesión a la UE.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 11 de septiembre de 2006