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Crónica:Fútbol | Segunda jornada de Liga

Güiza noquea al Racing

El jerezano da la victoria al Getafe frente a un contrincante que emitió muy malas señales

Una jugada clásica, la del pelotazo largo y que el punta se busque la vida, le bastó anoche al Getafe para superar al Racing. Con un par de amagos y carreras, Güiza desestabilizó a la defensa montañesa, que acumuló tal cantidad de despropósitos que rozó el absurdo, sobre todo cuando había que tirar el fuera de juego. Parece que Luis Fernández se perdió la clase táctica de Miguel Ángel Portugal, que anunció la víspera que "tomaría precauciones" ante el cuadro de Bernd Schuster. Vamos, que acumularía a sus hombres atrás y ya se vería. Un miedo excesivo ante un equipo que ha perdido a sus mejores hombres delante. A cambio, trata con tacto el balón y exprime a fondo sus ocasiones.

GETAFE 1 - RACING 0

Getafe: Abbondanzieri; Contra (Cortés, m. 64), Berenguer, Alexis, Paredes; Casquero, Celestini; Mario Cotelo, Paunovic (Sousa, m. 80), Nacho; y Güiza (Pachón, m. 82). No utilizados: Luis García, Pulido, Redondo y Alberto.

Racing: Toño; Pinillos, Rubén (Garay, m. 68), Pablo Alfaro, Luis Fernández; Colsa, Vitolo; Balboa (Rubén Castro, m. 66), Munitis, Melo; y Juanjo (Aganzo, m. 46). No utilizados: Calatayud, Oriol, Cristian lvarez, Ayoze, Matabuena y Momo.

Gol: 1-0. M. 59. Balón largo de Celestini a Güiza, que dispara cruzado libre de marca.

Árbitro: Álvarez Izquierdo. Amonestó a Rubén, Pinillos, Munitis y Vitolo.

Unos 8.000 espectadores en el Coliséum Alfonso Pérez.

Con muchas dudas y muy poquita cosa, el Racing se apretujó en su campo y de esa guisa, cerrando filas, pensó que secaría las oleadas del cuadro de Schuster. Y eso que las aproximaciones locales muchas veces eran ingenuas, de un llanero solitario con tres tipos delante. Hasta que Güiza -antes había intentado una folha seca- ganó la espalda a los centrales y marcó pegadito al palo. Rubén, un central que no gana para desgracias, se despistó. Fue su perdición. Y la de Toño. Muchos echaron de menos a Oriol, con un esguince de tobillo. Y a Aouate, en el Depor.

Sin argumentos de ninguna índole, los de Santander tienen peor pinta que el curso pasado. Un disparo muy desviado precisamente de Rubén, en el minuto 33, fue su primer mensaje a Abbondanzieri y gracias. El despropósito llegó con una falta de Colsa. Era perfecta, de las que sueña un especialista. El centrocampista procedente del Atlético se escurrió y mordió el cuero. Entre tanto, si al Racing le costaba sacar con criterio el cuero, el Getafe cambiaba de marchas confiado: que si un poquito de fútbol control que si un contragolpe vertiginoso...

Visto el panorama, Aganzo relevó a Juanjo en el descanso y añadió mordiente al ataque montañés. En minuto y medio generó más peligro que sus compañeros en los 45 de antes. Sólo que la botella se descorchó y perdió gas enseguida. Ni tan siquiera imperó Munitis, la joya de la corona del proyecto de cantabrización de la escuadra. Ayer, ni él ni Colsa ni Luis Fernández lucieron los galones. Y eso que Munitis intercambió la banda con Balboa a ver si sacaba tajada de Paredes. Era el primer partido oficial del lateral asturiano en el Coliséum después de un año y no desentonó. Cumplió su cometido: defender la parcela y atacar lo justito.

El acierto de Güiza -probó a Toño de todas las formas, incluido un chut inofensivo desde el córner que al meta le pareció que llevaba avispas- colocó al Getafe en el sitio que mejor explota. Por delante, se repliega a la guarida y es mortal a la contra. Tampoco hay quien le marque. El Racing es blandito haga lo que haga. Y lo más preocupante: por no dar, no dio señales de vida.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 11 de septiembre de 2006