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La OPA cumple un año

Un año de OPA. Hoy, 5 de septiembre, se cumple el primer cumpleaños de la oferta pública de adquisición lanzada por Gas Natural sobre Endesa. La OPA generó una verdadera batalla campal en la que se mezclaban intereses políticos y éconómicos. Desde entonces la única OPA que ha parecido existir en el mercado es ésta. Hoy siguen las incertidumbres y, con varios frentes abiertos en el terreno judicial, amenaza con alargarse imprevisiblemente.

El lanzamiento de la oferta, con el personal todavía quitándose la arena de la playa, generó el rechazo de los responsables de la eléctrica, que vieron como una ofensa el interés de la gasista catalana. A la resistencia empresarial se sumó casi de forma inmediata el PP, que aprovechó la oportunidad de hacer otra cruzada política contra el Estatut, en aquellos días en que, para los populares, todo lo que se movía servía para atacar a los intereses catalanes.

El caso es que la operación, defendida desde el Ejecutivo de Zapatero como la ocasión de crear un "campeón nacional" energético, se convirtió en algo más que una OPA. Endesa, a cuya presidencia había llegado Manuel Pizarro con el PP, buscó un socio para responder a Gas Natural y logró que el grupo alemán E.ON, muy interesado en ampliar su poderío mundial a través de la presencia de Endesa en Latinoamérica y en el sur de Europa, se convirtiese en el caballero blanco.

E.ON elevó la oferta de los 21,30 euros de Gas Natural a 27,50 y además todo en dinero (GN ofrece dos tercios en títulos propios). De toda esta pelea el que ha salido beneficiado es el accionista que ha visto pasar el valor de la acción de 18,56 euros que estaba antes de lanzar Gas Natural la OPA a los 27,60 euros a que estaba ayer.

Pero la irrupción de E.ON generó un enfrentamiento entre los Gobiernos alemán y español, que consideró una intromisión que el grupo hiciese la oferta sin avisar y que tampoco lo hiciese el Ejecutivo teutón. De ahí que reaccionase con virulencia y, descubierto que había diseñado unas medidas de blindaje para E.ON cuando ésta compró Ruhrgas en 2001, aprobó un real decreto en el que daba a la Comisión de la Energía capacidad para vetar a E.ON. Algo que ejerció a finales de julio y que ha llevado a la actual situación.

Pero, mientras la empresa recurre las exigencias, su Gobierno y el español han seguido en contacto en busca de una solución mercantil que puede cerrarse en breve. Todo indica que E.ON va a poder lanzar su OPA y que tenga que vender al menos una cuarta parte de activos. Y es muy posible que su encarnizado rival, GN, esté dispuesto a adquirirlos. No obstante, también lo es que otras empresas quieran participar en la compra de activos, sin olvidar Iberdrola, que lo había acordado con GN por 8.000 millones.

Un acuerdo podría llevar a que Endesa retirase las demandas impuestas, pero ello no significa que los procesos jurídicos abiertos en un juzgado de lo mercantil de Madrid y el Tribunal Supremo, que obligaron a poner un aval de 1.000 millones de euros a Endesa, decaigan ya que puede haber otros perjudicados.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 5 de septiembre de 2006