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La Comunidad decreta el nivel de alerta máximo por la subida de temperaturas

Meteorología prevé que hasta el martes los termómetros ronden los 40 grados

La Comunidad de Madrid activó ayer el nivel 2 o rojo -alto riesgo- ante el incremento de las temperaturas, que por lo menos hasta el martes que viene rondarán los 40 grados, según el Instituto Nacional de Meteorología. Este nivel se declara cuando las máximas pueden superar los 38,6 grados al menos durante un día. Algunos de los que ayer se llevaron la peor parte fueron los obreros y los usuarios de los intercambiadores de transporte. El uso del aire acondicionado provocó que el mayor consumo de demanda eléctrica se registrara a las dos de la tarde.

Los termómetros marcaron ayer en la región un máximo de 37 grados y lo notaron, y bien, los obreros que trabajaron a pleno sol, los viajeros que se adentraron en las profundidades del intercambiador de Avenida de América o los osados que se fueron al parque Juan Carlos I a echar volar a sus cometas. Tampoco estuvieron precisamente al fresco las más de 4.000 personas que presenciaron en el Palacio de Deportes de Goya, a través de una pantalla gigante, el paso de la selección española de baloncesto a la final del Mundial de Japón.

Las previsiones meteorológicas advierten de que hasta el próximo martes las temperaturas rondarán los 40 grados. Para combatir la canícula, lo más recurrido una vez más fue encender el aire acondicionado (la punta más alta de demanda eléctrica en toda España se registró a las dos de la tarde) y no despegarse de la botella de agua.

En el caso de los obreros, como Pedro Sánchez y Jorge Agudo, la manguera y la ropa ligera ayudaron a pasar las peores horas. "En teoría tenemos que ir cubiertos con pantalones para no hacernos si nos caemos, pero ahora mismo preferimos estar en pantalón corto", explicaron a las cinco de la tarde, con goterones de sudor cayéndoles por la frente.

En el parque Juan Carlos I, Borja Arteaga dejaba volar su cometa al viento y aseguraba que el jueves pasado fue "muchísimo peor". "Vengo todos los días al parque y hoy por lo menos corre algo de brisa", explicó este chico.

El calor se prolongará por lo menos hasta el martes que viene, según el Instituto Nacional de Meteorología. La Consejería de Sanidad activó ayer en la región el nivel rojo o de alto riesgo, el máximo establecido, que se declara cuando las máximas pueden superar los 38,6 grados al menos durante un día o se dan cuatro o más jornadas consecutivas con temperaturas iguales o superiores a 36,6 grados. Los consejos, los que las autoridades dan siempre que estallan los termómetros: que la población más vulnerable (niños, personas con problemas del corazón o de respiración y ancianos) se cobijen a la sombra y beban mucha agua. En esta fase de alerta roja "se detecta un aumento manifiesto de la mortalidad en la población más vulnerable; por lo que intervenimos sobre estos grupos de riesgo a través de los profesionales sanitarios, los servicios sociales y los responsables de las residencias de ancianos", explicaron fuentes de la Consejería de Sanidad y Consumo.

El llamado Plan de Prevención contra los Efectos del Calor estará vigente hasta el próximo 30 de septiembre y tiene tres niveles. El de riesgo 0 (o de normalidad) se corresponde con temperaturas máximas previstas inferiores a 36,6 grados, y el nivel 1 (o de precaución), con máximas iguales o superiores a 36,6 grados e inferiores a 38,6 grados, siempre y cuando la situación no dure más de tres jornadas seguidas.

Otros que se quejaron por el calor fueron los usuarios de los intercambiadores de transporte. En el de Avenida de América el ambiente era insoportable, con el termómetro superando los 35 grados sumado los gases emitidos por de los autobuses.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 2 de septiembre de 2006