Prisión para el presunto pirómano acusado de originar 23 incendios

El juzgado de guardia de Cerdanyola (Vallès Occidental) ha decretado prisión preventiva para un joven de 30 años vecino de Sabadell acusado de ocasionar 23 pequeños incendios forestales en los términos municipales de Cerdanyola, Sant Cugat y Sant Quirze.

El detenido tenía una peligrosa rutina. Cuando salía del trabajo y de camino hacia su casa, paraba el coche y prendía fuego siempre en la misma área, el polígono de Can Graells, donde están los estudios de televisión española en Cataluña.

No se marchaba enseguida, esperaba un poco para ver los efectos de su obra. Lo hizo casi a diario entre el 6 de julio y el 24 de agosto, en alguna ocasión hasta dos incendios en un intervalo de muy poco tiempo. El hecho que el presunto pirómano actuara en zonas de bastante concurrencia, un polígono industrial, evitó que los incendios fueran más importantes. Los avisos a los bomberos siempre se produjeron de forma casi inmediata y los fuegos pudieron ser sofocados con rapidez. La ayuda de los testimonios, el operativo de vigilancia que organizó el cuerpo de agentes rurales de la Generalitat en torno de la zona afectada y algunas pistas, como "las pisadas" del detenido, explica Medio Ambiente, han ayudado a su detención.

El detenido pasó a disposición judicial el pasado viernes y el juez decretó la prisión preventiva por un delito continuado de provocación de fuego con intención.

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