La revolución económica de Andorra
El Principado se abre al capital extranjero
Andorra quiere dejar atrás el sambenito de paraíso fiscal. Las autoridades del Principado reconocen que su modelo está "próximo a la saturación", y por ello han iniciado su propia revolución económica y fiscal, que incluye una mayor apertura al capital extranjero y un novedoso impuesto de sociedades, con un tipo del 5% al 10%. Lo nunca visto en un país sin apenas tributación directa y con muy bajos impuestos indirectos.
El Estado pirenaico seguirá conservando, en todo caso, muchas de sus peculiaridades. El secreto bancario, por ejemplo, es intocable.


























































