Fallece el político y abogado antifranquista Agustí de Semir

El abogado Agustí de Semir (Barcelona, 1918) falleció el pasado miércoles en Barcelona, por causas naturales, según informó la familia, y fue enterrado ayer en el cementerio de Poblenou tras un funeral celebrado en la capilla del Hospital de Sant Rafael. Cristiano, comunista y gran luchador por las libertades, como lo definió el profesor Jaume Botey en el libro de conversaciones que presentó a principios de este año, Agustí de Semir siguió la tradición familiar de la abogacía y a lo largo de su longeva carrera destacó como defensor de numerosos procesados antifranquistas.

Su actividad en la política activa fue abundante. Seducido en la juventud por Falange, explicaba en varias entrevistas que evolucionó hasta el marxismo militante tras comprobar, gracias a su profesión, el alcance de la opresión sobre las libertades del ciudadano que ejercía el régimen. Fue concejal del Ayuntamiento de Barcelona entre 1954 y 1958, cargo del que dimitió, y de nuevo entre 1979 y 1982 como independiente por el PSUC. Participó e impulsó numerosas iniciativas en pro de la democracia y fue miembro del secretariado de la Assemblea de Catalunya, lo que le llevó en 1973 a la cárcel. También fue director general de Servicios Sociales de la Generalitat entre 1977 y 1979, cargo desde el que impulsó la reforma de la asistencia psiquiátrica con la creación de los centros de día.

Hace dos años, la Universidad Politécnica de Cataluña le invistió como doctor honoris causa, junto a Gregorio López Raimundo y María Salvo, en representación de los luchadores contra la dictadura. El mismo año 2004 recibió la Medalla de Honor de Barcelona y sólo entonces, con 86 años, confesaba que le faltaban fuerzas físicas, que no intelectuales, para continuar trabajando en su bufete.

Según declaró ayer a Europa Press su hijo, el periodista y también ex concejal del Ayuntamiento de Barcelona Vladimir de Semir, su padre se sintió decepcionado con la transición y en su libro de conversaciones con Jaume Botey (publicado en la web www.fespinal.com), se muestra convencido del agotamiento del sistema capitalista y, también, de la crisis profunda de la izquierda. "No estamos en una orilla listos para cruzar al otro lado, sino en medio de un pantano, sin señales ni orientaciones. Es la dictadura del pensamiento único [...] y no saldremos de él moviéndonos inquietos, sino coordinando esfuerzos y descubriendo las vías alternativas que el mismo pantano facilita".

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 17 de agosto de 2006.

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