Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:Ferrari 599 GTB Fiorano

La última joya de Ferrari

El 599 GTB es el nuevo superdeportivo de la marca italiana y aplica las últimas tecnologías: carrocería de aluminio, motor V12 de 620 CV, suspensión electrónica y un cambio basado en los de la fórmula 1. Se vende por 231.736 euros.

El Ferrari 599 GTB Fiorano es la última obra de la marca italiana, un nuevo icono para amantes de los superdeportivos. Tiene una imagen espectacular, con todo el carisma de Ferrari, un interior exquisito y mucha tecnología de la fórmula 1. Pero sobre todo sorprende por su facilidad de conducción. El precio es también exclusivo, 231.736 euros, aunque muy inferior al de sus rivales, el Mercedes SLR de 626 CV (482.500 euros) y el Porsche Carrera GT de 612 CV (504.778 euros).

El 599 GTB Fiorano forma parte de la nueva gama Ferrari, junto a los 430 y 612 Scaglietti. Sustituye al 575 Maranello y monta también un motor V12, pero con 620 CV. Aplica muchos avances tecnológicos de los Ferrari F1. El chasis y la carrocería son de aluminio, lo que aumenta la rigidez y reduce el peso a 1.580 kilos. Lleva la zona inferior del coche carenada e incluye un difusor debajo del parachoques trasero. El motor está situado longitudinalmente sobre el eje delantero, muy bajo y retrasado, y el cambio va sobre el eje trasero. Así se consigue un reparto de pesos ideal (47% delante y 53% atrás), aspecto clave en la efectividad y dinamismo del 599, que muestra una estabilidad impresionante y un paso por curva difícilmente igualable.

El corazón del GTB es el mismo del Enzo, pero modificado en la admisión, el escape y el cárter para poder ubicarlo en la parte delantera. Tiene 5.999cc y rinde 620 CV, 40 CV menos que el Enzo. Sin embargo, sube hasta 8.500 vueltas y ofrece unas prestaciones espectaculares que apenas se pueden disfrutar fuera de un circuito: alcanza 330 km/h. y acelera de 0 a 100 km/h. en 3,7 segundos.

El cambio F1 es otra delicia del GTB, pero se paga aparte (8.000 euros). Se trata de un secuencial accionable desde el volante y basado en el de los monoplazas rojos de Ferrari, pero un poco más lento: tarda una décima de segundo en cambiar, y el de Schumacher lo hace en media. Otro punto fuerte es la suspensión electromagnética, que se adapta al estado del piso casi al instante y se puede regular desde el volante. Tiene cinco programas de conducción. El primero, CTS, desconecta las ayudas electrónicas y es para rodar en circuito. El Race tiene también reglajes duros, pero junto con el control de estabilidad (CTS) activado y el Sport es idóneo para trazados muy virados. También hay uno de lluvia, que ablanda la suspensión y es el más confortable para el uso diario, y otro para nieve o hielo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 12 de agosto de 2006