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Entrevista:ALFONSO PERALES | Secretario federal del PSOE de Política Autonómica

"El lápiz rojo se va a utilizar poco en el Estatuto andaluz"

Alfonso Perales (Alcalá de los Gazules, Cádiz) cumplió 52 años el pasado día 17. Responsable federal del PSOE de Política Autonómica, ha participado en todas las negociaciones de reformas estatutarias. Manuel Chaves quiere que lleve el peso de la negociación del Estatuto andaluz en el Congreso como ponente, no desde la trastienda donde se siente más cómodo. Anuncia que no va a haber correcciones de "lápiz rojo" a la propuesta de reforma.

Pregunta. Usted no ha sido ponente en ninguna de las reformas. ¿Por qué va a estar en la andaluza?

Respuesta. Se ha decidido entre la dirección del grupo parlamentario del Congreso y del partido en Andalucía, para no tener tantas mesas paralelas. Esto funciona así: se trabaja en la ponencia y la parte socialista consulta con el Gobierno de España y con el partido. Mi presencia elimina la necesidad de recurrir al criterio del partido en esa tramitación y han pensado que le daba más capacidad de acuerdo..

"El PP sabe lo que quiere, aunque está equivocado. El PA no sabe qué papel jugar"

"Todas las aguas que discurren por Andalucía van a estar en manos de la Junta"

P. También se puede interpretar como que Chaves no se fía de los que estuvieran.

R. ¡Hombre, cómo no se va a fiar! No creo que Chaves lo piense, pero si alguien lo pensara lo que tienen que saber los ciudadanos es que la ponencia no cerrará ningún acuerdo importante, al menos con el apoyo del PSOE, sin que el presidente de la Junta que, además, es secretario general del PSOE de Andalucía tenga conocimiento. Es por dar más seguridad a la ponencia.

P. En el caso de Andalucía no parece que haya aspectos tan delicados como en el de Cataluña.

R. Es verdad que el lápiz rojo en el Estatuto andaluz se va a utilizar poco. Después de los de Valencia y Cataluña, ya sabe cuáles son muchos límites.

P. Los socialistas andaluces hablan de homologarlo con el catalán donde se suprimió tener competencias del Estado mediante el artículo 150.2 de la Constitución. ¿Eso está subrayado con lápiz rojo?

R. La delegación andaluza en la ponencia se va a encontrar con que hace una aspiración a la competencia hidráulica, en materia de servicio meteorológico, de puertos y aeropuertos y ha preparado dos vías posibles. Una, la del 150.2, que es una vía de la que sólo puede recibir facultades de gestión, y se ha preparado una vía más ambiciosa y comprometida para el Gobierno de España que es la del articulado, donde el Estatuto de Andalucía se atribuye competencias exclusivas, por ejemplo en la cuenca hidrográfica del Guadalquivir andaluza. La delegación andaluza tendrá que explicar en la ponencia cuál es su objetivo. El PSOE federal podrá tener su posición, pero ahí llegaremos a un pacto.

P. ¿Eso quiere decir que tendrá que optar por una vía u otra?

R. Lo lógico es que la delegación andaluza, cuando se siente frente a la delegación del Congreso de los Diputados, tenga que optar por vías. Está claro que una de ellas, independientemente de su calificación jurídica, la del 150.2, lo más que le atribuye es la facultad de gestión, y en cambio, en el artículo 50 del Estatuto se atribuye para Andalucía las competencias exclusivas ni más ni menos que de las aguas andaluzas del Guadalquivir. Es evidente que el artículo 50 tiene una importancia política extraordinaria. El Congreso, al menos el PSOE, va admitir que a Andalucía le corresponden las competencias exclusivas de las aguas andaluzas del Guadalquivir, bien es verdad que con la salvedad de los intereses generales del Estado.

P. ¿El PSOE va a presentar una enmienda de supresión a esa disposición adicional?

R. Se puede presentar o no, eso se puede pactar. Esa decisión la pactaremos con la delegación andaluza y al menos la parte socialista es consciente de que va con dos cartas a la mesa: una, que pide una competencia exclusiva, y otra que pide al Gobierno la transferencia de la gestión.

P. Pero lo lógico es que eso decaiga.

R. Si los andaluces optaran por la vía del 150.2 podíamos buscar fórmulas.

P. Eso se dice, pero en el caso de Cataluña no ocurrió así.

R. En este Estatuto hay acuerdo político en que Andalucía reciba las competencias de la cuenca del Guadalquivir en lo que discurre por Andalucía. En el caso de Cataluña la reivindicación fundamental era el aeropuerto y no ha habido acuerdo todavía. La idea es la siguiente: Andalucía va a tener en los próximos años, muy probablemente en esta legislatura, el 100% de los recursos hidráulicos bajo su administración. Ahora sólo le queda la parte andaluza del Guadalquivir y la va a tener, por alguno de los mecanismos, yo creo que por el artículo 50. Eso supone un cambio radical de una de las partes más importantes de la administración del Estado. Todas las aguas, salvo pequeñas partes, que discurren por Andalucía van a estar en manos de la Administración andaluza. Eso es un cambio fundamental en la naturaleza del poder y en que Andalucía administre uno de los elementos más importantes para el desarrollo económico y social. Las peticiones sobre puertos y aeropuertos, que también lo hace por el 150.2, quedarán a expensas del acuerdo general que se haga para toda España.

P. ¿En qué más temas van a utilizar el lápiz rojo?

R. Hay enmiendas técnicas, de fondo. En el Estatuto de Cataluña se modificaron 161 artículos, en el caso de Andalucía es seguro que no se va a llegar a un nivel de corrección de esa magnitud.

P. ¿De cuántas enmiendas hablamos?

R. No creo que haya nadie en el PSOE que lo sepa. Eso no tiene relevancia. Puede haber enmiendas que sean de corrección técnica, otras que precisen de alguna apelación a la Constitución, como las que aluden a la unidad de España, pero no son enmiendas de lápiz rojo ni de corrección, sino que reafirman la condición de integración de la comunidad autónoma andaluza.

P. ¿Cree que incluyendo las referencias a la unidad de España el PP se sumará al consenso?

R. El PP se encuentra en una encrucijada. Ha pasado de afirmar que España se rompe a decir que es inviable; de decir que los Estatutos no son una demanda de nadie a aprobar los de Valencia y Baleares, acordar el de Castilla-León y apoyar el de Aragón. Todo formaba parte de un coro de trompetistas que anunciaba el hundimiento de España y resulta que eso ha quedado en nada. El PP ahora tiene la siguiente opción: o mantiene su posición, es decir, la de que España se rompe y Andalucía coadyuva a la destrucción de España; o puede adoptar una posición de puro sentido común y se incorpora a los trabajos del Estatuto. Pero no para defender posiciones capciosas y absurdas, sino para mejorarlos, teniendo en cuenta que el PSOE está de acuerdo, está dispuesto y lo va a hacer admitir cuantas cautelas sean necesarias para que quede claro que el Estatuto, en sus principios fundamentales, confirma su condición de comunidad autónoma española por los cuatro costados.

P. ¿Por qué en Andalucía no es posible el acuerdo y en el resto, salvo Cataluña, sí?

R. El PP cree que Andalucía es un terreno propicio para la discusión política y han pensado que ganaban más oponiéndose. Pero el PP no gana nada oponiéndose a un Estatuto plenamente constitucional. No hay ningún aspecto en el que ellos puedan decir que vulnera la Constitución. En este Estatuto, por lo menos, no han amenazado con recurrir al Tribunal Constitucional. Si abandonaran sus prejuicios tendrían cabida sus posiciones, pero sin pretender reescribir el Estatuto. Eso ya no es posible.

P. ¿Usted cree que lo hacen por cálculo electoral?

R. Lo hacen por dos cosas: ellos son desconfiados ante el proceso autonómico y no han sido capaces de corregir su pecado original de no haber apoyado el Estatuto de 1981. Desde el punto de vista táctico, quien gobierna capitaliza más la gestión. De eso no cabe ninguna duda, pero esas son las reglas del juego. La gente sabe que si el Estatuto sale bien Manuel Chaves gana políticamente, pero qué duda cabe que Javier Arenas si lo apoya gana también credibilidad, legitimidad y respetabilidad.

P. Pero no votos.

R. También ganará votos. El juego de la política es ir al lado del otro esperando que desfallezca. Lo que tú no puedes es estar a 10 kilómetros del adversario, porque así no se llega nunca. El PP cree que engancha a la opinión pública con el recurso de que el PSOE lleva gobernando mucho tiempo. Es verdad que el partido socialista lleva gobernando desde que existe la autonomía, pero si en el PP viajaran y estudiaran más se darían cuenta que ése no es un recurso suficiente en un sistema democrático para ganar las elecciones. El PP tendrá que presentar iniciativas, proyectos, compromisos, pero a una persona como Arenas, que durante ocho años ha sido un cargo muy importante del PP, nunca se le vio un gesto de compromiso con Andalucía, tiene que empezar a mirarse hacia dentro.

P. Hablando de desfallecimiento, ¿También es remoto un acuerdo con el PA?

R. No sé si el PA está en la UVI, pero tiene un problema orgánico interno muy serio y de desubicación ideológica. En el fútbol hay una cosa que se llama leer los partidos. Hay entrenadores que leen los partidos y saben cómo tienen que jugar y organizarse. El PA está fuera de sitio. Me consta que el Gobierno andaluz está haciendo su trabajo de acercar posiciones de manera directa o indirecta con el PA y también con algunas personalidades del PP. El PP sabe lo que quiere, aunque está equivocado. Quiere radicalizar la vida política porque cree que así ganará. El PA no sabe qué papel es el que tiene que jugar.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 23 de julio de 2006