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Una piscifactoría controlada por Gesfesa en Burriana produce el 15% de los alevines de dorada de España

El Grupo Gesfesa, la sociedad inmobiliaria controlada por la familia Ferrando, gestiona una piscifactoría en la localidad de Burriana que produce el 15% de los alevines de dorada que engordan en otras instalaciones similares en toda España. La empresa Piscimar prevé producir seis millones de alevines de dorada a lo largo del presente ejercicio, según una nota difundida por la empresa con ocasión del quinto aniversario de la entrada en funcionamiento de la planta que gestiona en Burriana.

Gesfesa entró en el negocio de las piscifactorías en 1999 de la mano de un grupo catalán con la constitución de Piscicultura Marina Mediterránea. Las sucesivas ampliaciones de capital acometidas por la sociedad para poner en marcha la planta de Burriana, la primera de la empresa, han elevado el paquete de acciones que controla Gesfesa al 60% del total de la empresa.

Las instalaciones de la granja marina que explota Piscimar en Burriana se dedica tanto al cultivo intensivo como a la cría de peces marinos.

La piscifactoría acomete todas la reproducción, el cultivo de las larvas, el cuidado de los alevines recién nacidos y las primeras fases de engorde previas a la comercialización de los alevines.

La piscifactoría de Burriana es la única de tales características en toda la costa mediterránea y se ha convertido en exponente del sector por investigación y desarrollo en el campo de la acuicultura y los recursos marinos.

Gran parte del éxito de la planta es atribuible a la calidad de las aguas litorales de Burriana. Vicente Olmos, responsable de la planta, asegura que "Burriana es posiblemente uno de los mejores enclaves del mediterráneo español para el desarrollo de la acuicultura marina".

El éxito de las piscifactorías españolas es patente en los escaparates de las pescaderías de venta directa al público. El 90% de las doradas y lubinas que se consumen en la actualidad en España proceden de plantas de cría industriales. Apenas el 10% llegan a las pescaderías tras ser capturadas en mar abierto. Las diferencias de precio entre los pescados cultivados y los capturados en mar abierta por métodos pesqueros tradicionales también son notables y han redundado en un paralelo alza del consumo de pescado en toda España.

Las previsiones de crecimiento de Piscimar son espectaculares. A finales de 2008, los responsables de la piscifactoría aspiran a producir 25 millones de alevines de dorada y lubina.

Pero los técnicos pretenden, además, diversificar el producto y obtener mejores rendimientos con el cultivo de otras especies alternativas, como el lenguado, el sargo o la corvina que, hasta la fecha, sólo se capturan en mar abierto, y nunca se han criado en piscifactorías.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 5 de julio de 2006