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Vidas cruzadas

DERIVA CONTINENTAL (1985, finalista del Pulitzer 1986) es, sin duda, la primera gran novela de Banks. Y su edición en castellano -casi en tándem con Rompenubes- propone una lectura interesante. Porque resulta tentador apreciar aquí y ahora a Deriva continental y a las idas y vueltas de sus poco heroicos héroes acaso como consecuencia indirecta, pero inevitable, del fracaso de la utopía violenta de John Brown resultando, en cambio, en el "triunfo" de una entropía igualmente violenta pero más subterránea, íntima y rabiosamente actual.

Se sabe que entonces Banks trabajaba en una novela sobre el escritor Nathaniel Hawthorne cuando se cruzó con un artículo de periódico donde se daba cuenta de una tragedia involucrando a un contrabandista y a un bote cargado de haitianos en las costas de Palm Beach, Florida. Banks lo vio todo claro de inmediato, dejó de lado a Hawthorne, y se puso a escribir una novela triste y dura. Un drama con más de un guiño a la injustamente poco valorada Tener y no tener de Ernest Hemingway y a las ficciones "morales" pero nunca moralizantes de Graham Greene y Robert Stone, protagonizado por Bill Dubois (un perdedor del sistema obsesionado con volver a empezar) y la refugiada haitiana y analfabeta Vanise Dorsinville (representando la inocencia de quien todavía cree en el Sueño Americano). Este doble rumbo -se comprende desde el principio- acabará fundiendo las existencias de estos dos parias en un solo destino, una catástrofe sin retorno ni redención.

Algún crítico apuntó que la Florida de Banks equivale a la California de Chandler: un imán que atrae a los desesperados para obsequiarles un poco gracioso tiro de gracia. Puede ser. Pero lo que aquí pesa es la geografía interior de los personajes explorada por una voz omnisciente, definida por su autor como un "hombre-boca", tejiendo y enredando un libro cuyo objetivo es "ayudar a destruir el mundo como es". Como apuntó Banks: "Deriva continental trata acerca de cómo un buen hombre pierde su bondad". Semejante tema -tan duro en su trama como sensible en su prosa-fue motivo de polémica cuando, en 2003, un maestro de un colegio secundario de Brooklyn resultó suspendido a partir de protestas de algunos padres, por asignárselo como lectura a sus estudiantes. No demoraron en cruzarse cartas, organizarse movilizaciones, el mismo Banks intervino en el asunto, y el maestro volvió a las aulas y los alumnos a las páginas de Deriva continental. Banks -quien adaptó para el cine la inminente En el camino, basada en el clásico de Jack Kerouac, producida por Francis Coppola y a dirigir por Walter Salles- firmó también un guión de su Deriva continental. Como cabe suponer, el proyecto lleva años sin concretarse -Agniezka Holland y Jonathan Demme fueron algunos de los candidatos a filmarla- y se barajaron opciones tan absurdas como el nombre de la comediante Whoopie Goldberg para el rol de Vanise. Tal vez si Clint Eastwood...

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 1 de julio de 2006