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UN TOQUE | Alemania 2006 | España desata la pasión

Un metro

Para el 9 de julio quedan cinco partidos. Más bien cuatro.

No duden de que habrá más partidos si se quiere llegar a ese domingo de julio. Unos serán incómodos. Otros peligrosos. Por feos y por aburridos. Pero hay una certeza. Los oponentes ya saben qué decía Agatha Christie: "Dos indicios son una prueba". Los oponentes ya la tienen. El balón es de España. Ya sabemos que el fútbol se juega con el balón, pero unos le dan una cierta prioridad y otros se la dan toda. España vive con ella. Dos indicios han bastado para conseguir la prueba y con ello el respeto. Mientras España juega sus partidos, los contrarios lo ven. Y ven ganar a la selección como consecuencia de cómo juegan. Y, como juegan, se ganan el respeto. Ahora nadie duda de lo bien que lo hacen. Queda por saber de su fortaleza mental cuando llegue el verdadero Mundial. Del juego ni rastro de duda. Pero Torres se encontrará a Thuram primero y Ayala después, y con ellos el reto. Pasada esta prueba, veremos a Torres en la final. Dicen que el Mundial empieza en octavos. Hasta ahora se ha jugado la segunda fase de clasificación para un Mundial. Hace días España pasó la primera. Ante Ucrania y Túnez, la segunda. Bienvenidos al Mundial.

Ante Túnez volvieron a jugar muy bien. Y no sólo la segunda parte. Todo el partido. Se sabía que en el primer partido todo empezó y acabó de manera impecable. En el segundo partido, sólo acabó. Pero empezó con una prueba difícil. En una competición tan penalizadora, el contratiempo del gol en contra te pone a prueba. Pero no creo que jugaran un mal primer tiempo.

Cuando decides jugar al contraataque, tienes muchos espacios. Cuando decides jugar al ataque, tienes menos. Cuando juegas al contraataque, el balón es del contrario. Cuando llevas a un Mundial a Cesc, Iniesta, los Xavis, decides que el balón lo quieres tú porque como dicen ellos: "Sin el balón no somos nadie".

Pero, aunque parezca fácil, crear cansa mucho. Y es difícil. Y es generoso. Sobre todo, esto, generoso. Nada mezquino. Y a veces se complica. Porque te marcan un gol al inicio. Y, si ya tenías pocos espacios, ahora menos.

Cuando viajé a jugar a Italia (tres Mundiales ganados), mis compañeros de equipo me dijeron que en Italia no se puede jugar pasándose el balón porque, simple y llanamente, hay menos espacios.Yo nunca lo entendí. Nunca jugué un partido 14 contra 14. Nunca en dos años. Los movimientos de unos, en funcion de los otros (por esto le llaman juego de equipo) eran equivocados. Por esto había menos espacios.

Después del gol, Túnez quería que el partido fuera 14 contra 14. Quería un partido de pocos espacios. Y cuando hay pocos espacios, muy pocos porque Túnez entera defiende dentro el área, un metro es mucho. Y jugar con ese metro es muy complicado. Has de verlo con tiempo para saber tu espacio y no molestar el espacio de tu compañero. Ya se ha visto que España juega con tres delanteros. Los tres son poco posicionales. Poco de quedarse en el sitio. Mucho movimiento. Mucho de venir al centro para que Sergio Ramos y Pernía suban. El metro es saber cuándo vienen al centro. Si vienen antes de tiempo, crean un problema de espacio y echan para atrás a Xavi-Senna-Cesc y se colocan a la altura de Xabi Alonso. Está bien que los de arriba vengan a recibir, pero tienen que hacerlo un poco más tarde. Verlo durante el juego es dificilísimo. Si lo consiguen, hará que Xavi-Cesc-Senna-Iniesta, cuando salga, reciban por detrás de los mediocampistas contrarios, y allí estos jugadores son tan y tan buenos que no necesitan un metro para verlo todo. Con medio les basta. Y cuando esto pasa, en vez de ser empujados hacía atrás por sus delanteros, empujarán a sus delanteros hacía delante, y si uno de ellos es Raúl, lo empujas a su hábitat, el área, el lugar donde es el más grande. Lugar donde en los últimos años no ha estado.

Aun jugando asimétricamente por izquierda, en el segundo tiempo, Joaquín abrió campo y generó sus preferidos manos a manos, y sin quererlo espacio para Cesc y compañía. Fue una cuestión de espacio. De metros.

En esa situación da igual que jueguen contra 14. Siempre encuentran ese metro para dar ese pase, de rojo a rojo (parezco comunista), de a través del pase viajar equipo y pelota juntos, y gracias a ello no ver ni un solo contraataque de Túnez en todo un segundo tiempo, y de volver a ganar de una gran manera. Y no sólo lo vimos nosotros. Francia, Suiza y Corea también. Los mismos que van a plantear, cuando empiece el Mundial, el partido, todo el partido, en función de España.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 21 de junio de 2006