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Entrevista:Alemania 2006

"¡Fue el pelotudo del árbitro!"

La expulsión del uruguayo José Batista, a los 56 segundos del partido contra Escocia en México 86, es la más rápida de los Mundiales

Visto y no visto. El 13 de junio de 1986, los 20.000 espectadores presentes en el estadio Neza, de Nezahualcoyotl (México), no daban crédito. Sin apenas tiempo para que tomaran asiento, José Batista (Colonia, 44 años) se convertía en el expulsado más rápido de un partido mundialista al ver la tarjeta roja directa a los 56 segundos del choque que Uruguay empató sin goles contra Escocia.

Pregunta. ¿A quién mató?

Respuesta. Era chico, de baja estatura, colorado... Juraría que a Gordon Strachan, que era medio del Manchester. Sí, era volante. Llevaba el 7.

P. ¿Qué pasó?

R. Que fui expulsado.

P. ¿Podría ser más concreto?

R. Bueno, tengo un récord difícil de igualar. Una cosa increíble. Fue una jugada desafortunada. La adrenalina del partido y del comienzo... Pero se equivocó más el árbitro que yo.

"No creo que vaya a suceder, pero, si me reemplazan, me quitaré un peso de encima"

"¿Qué haces acá si aún no tocaron el himno?', me preguntó el utillero en el vestuario"

P. Por favor, recuerde la jugada.

R. Hace años que no la veo. Estaba jugando de lateral, por el lado izquierdo, cuando vi al escocés y surgió la oportunidad de llegar a la pelota antes que él. Yo llegué primero, pero le hice palanca, bastante fuerte... ¡Pero estaba recién comenzado el partido!

P. Y se llevó la pelota y la pierna del escocés.

R. No, no... La pelota creo que no la alcanzo ni a tocar. Me llevo más la pierna de ese hombre. La caída fue bastante aparatosa y, entonces, el árbitro, el francés Joël Quiniou, me largó.

P. ¿Fue un exceso suyo o del árbitro?

R. Fue una mala expulsión. Pero, claro, hay que estar en ese momento e interpretar la jugada.

P. ¿Amenazó al árbitro, al menos verbalmente?

R. No, para nada. ¡Pero nadie entendía nada! ¿Cómo te pueden expulsar a los 56 segundos? Está bien que me amoneste. Ya me condiciona el resto del partido, ¿no? Pero ser expulsado... No fue una jugada tan... importante, por así decirlo. Cualquier selección uruguaya es siempre un equipo golpeador, agresivo, duro, con personalidad... En México se corrió esa voz y nos pasó factura. Fui una víctima. ¡Fue el pelotudo del árbitro!

P. ¿Qué hizo tras la expulsión?

R. Llegué al vestuario y el utillero me dijo:

- ¿Qué haces acá?

-Nada, me expulsaron.

-¿Cómo te van a expulsar si no tocaron el himno todavía?

-¡Que sí, que sí, que ya me echaron!

P. ¿Y cómo le convenció?

R. El hombre tuvo que salir, mirar y darse cuenta de que me habían expulsado. Claro, fue todo tán rápido... No había terminado de juntar la ropa que le habíamos dejado tras el calentamiento cuando yo ya estaba de vuelta en el vestuario.

P. Sería un amasijo de nervios...

R. Desde la salida de la cancha, me decía 'has defraudado la camiseta, ¿qué van a pensar la gente, la familia, los compañeros, el cuerpo técnico, los periodistas?'. Veinte años después, me reconocen por este asunto y no por mi trayectoria como futbolista.

P. El público tampoco se lo creía.

R. Fue una sorpresa general. Todo el mundo pensaba que era una amarilla, pero cuando me sacó la roja... Hasta los escoceses no se lo creían. No era una fault tan importante para ser expulsado.

P. ¿Qué tal se lo tomaron sus compañeros?

R. Me dijeron: 'Tranquilo, estamos contigo, ha sido una desgracia'. Lo mismo el técnico, Omar Borrás. Pero a mí me tocó la peor parte. He quedado marcado para la historia.

P. La estrategia inicial...

R. Se fue al carajo. Escocia no es de las mejores. Siempre estuvo ahí, pero era posible ganarle. Al ser expulsado yo a los pocos segundos, hubo que hacer unas variantes en la defensa y jugar con un solo punta. Al menos, nos sirvió el empate. Argentina nos eliminó en los octavos.

P. ¿Volvería a hacer la entrada?

R. Sí. En ningún momento tuve la mala intención de golpear al contrario. Los dos fuimos a buscar lo mismo, el balón. Yo llegué primero o... él llegó primero, chocamos y, bueno..., digamos que yo salí perjudicado. Él se fue con un pequeño golpe. Nada más. Me encantaría ver la jugada de nuevo.

P. ¿Cómo fue el regreso a Montevideo?

R. La prensa me apoyó. Dijeron que el árbitro se equivocó. Pasados los años, lo primero que me gritó con sorna un hincha fue '¡Batista, qué bien nos representaste en un Mundial!'. Pero, en fin, volví a estar en la selección y jamás se habló del tema.

P. La suya es una marca muy difícil de batir...

R. No creo que vaya a suceder, pero, si me reemplazan, me quitaré un peso de encima.

P. Qué lástima que no esté Uruguay en el Mundial, que, si no, igual Pablo García...

R. ¡Ja, ja, ja! O Montero. Alguno de ésos que pegan, ¿verdad?

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 20 de junio de 2006

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