El jefe silencioso

Hay un anuncio, supongo que de una marca de prendas deportivas, en el que un niño de barriada juega en un solar con un puñado de estrellas del fútbol. En su equipo no falta ni Beckenbauer. ¿Se han fijado en la expresión del niño? Está serio. En otro anuncio, supongo que de una marca de la competencia, un Ronaldinho niño-adulto ríe mientras hace malabarismos con el balón. Algo no encaja en esa segunda fantasía publicitaria ni, ya puestos, en la sonrisa permanente de Ronaldinho. Nietzche dijo que el hombre alcanza la madurez cuando recupera la seriedad con que jugaba de niño; la primera parte de la frase es discutible, pero la segunda no. Cuando un chaval quiere divertirse de verdad, lo hace en serio. El juego auténtico es incompatible con la broma.
Hablamos de Pirlo, el tipo menos sonriente del Mundial. El que menos habla. El que no bromea nunca. El técnico italiano, Marcello Lippi, le llama el jefe silencioso. Tiene los pies brasileños, la imaginación mediterránea y la expresividad facial de un notario escandinavo con ardor de estómago.
No le ha sido fácil llegar hasta aquí. Debutó en Primera a los 16 años, como los genios, pero ya en aquel Reggina-Brescia de 1995 empezó a notarse que le costaría encajar en el fútbol contemporáneo. Y sus problemas se acentuaron con el tiempo. Jugaba como media punta, un puesto escaso en el calcio y reservado a los Baggio, los Zola, los Totti, futbolistas que además de buenos son carismáticos y satisfacen la demanda publicitaria. Pirlo era bueno, pero no tanto. Y nunca se lo disputarán los anunciantes porque tiene su rostro ofrece sólo dos opciones, amenaza o pésame. El otro problema era físico: poca estatura, poco peso, poca fuerza.
Del Brescia pasó al Inter, que no supo qué hacer con él y lo cedió a la Reggina, luego al Brescia y por fin, en una nueva muestra del supremo talento interista para la autolesión, al Milan. El fichaje del pequeño incomprendido que no sonreía nunca fue un golpe de genio de Carlo Ancelotti, un tipo que aprovecha a sus futbolistas tan bien como Capello pero, a diferencia de Capello, no los quema. Ancelotti recomendó a Pirlo que se olvidara de la media punta y le envió todo un año al gimnasio para que adquiriera músculo. En los entrenamientos le metía entre los mastines, gente como Maldini, Costacurta y Gattuso, y le hacía defender. Pirlo, por su cuenta, pulía de forma obsesiva su toque. Del experimento salió un monstruo ligero como una ardilla y tenaz como un rotweiller, con la cabeza de un mariscal y el sentido práctico de un zapador. Pirlo es ahora la clave del Milan. Si mantiene el nivel del partido contra Ghana será también la clave de Italia.
El juego no es juego, decíamos, si no se toma en serio. La ironía, la sonrisa, la broma y el colegueo mejoran el ambiente y el espectáculo, pero resultan ajenos al rito misterioso que concentra todas las leyes del universo en un reglamento, que reduce todo el espacio a un rectágulo de 90 por 65 y suprime cualquier futuro posterior al silbido final. Pirlo conoce el secreto del juego. Juega serio, como un niño.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.
Archivado En
Últimas noticias
Un viaje de fin de curso, millones en el corazón de la dana y un décimo nocturno en un sorteo del Niño muy repartido
El Chelsea ficha a Rosenior, un entrenador sin experiencia, hasta 2032
Investigan la muerte de una pareja en un posible caso de violencia machista en Las Palmas
La Federación negocia llevar a Qatar la Supercopa de España de 2027
Lo más visto
- El abogado que logró la liberación de Julian Assange por el caso Wikileaks representará a Maduro en el juicio por narcoterrorismo en Nueva York
- Xi Jinping se pronuncia de forma velada sobre Venezuela: “Las prácticas de intimidación hegemónica afectan gravemente al orden internacional”
- El PP defiende ahora que “hay dudas sobre si se ha infringido el Derecho Internacional” en Venezuela
- Así le hemos contado las noticias de Venezuela tras la detención de Maduro este 5 de enero de 2026
- Lotería del Niño 2026, en directo | El primer premio es para el 06703




























































