Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El PSOE de Córdoba busca el punto débil de Rosa Aguilar en el urbanismo

Los socialistas siembran dudas sobre la gestión de la alcaldesa

Dijo la semana pasada Andrés Ocaña (IU), el portavoz del Ayuntamiento de Córdoba, que Antonio Hurtado, responsable del grupo municipal socialista, tiene un "odio africano" a la coalición de izquierdas. Ocaña respondió así a las enésimas declaraciones del socialista sembrando dudas sobre la política urbanística. Hurtado parece haber encontrado en el urbanismo una rendija para intentar desgastar a la alcaldesa, Rosa Aguilar.

La legalización de unas naves de 40.000 metros cuadrados que la empresa Arenal 2000 levantó sin permisos a las afueras de la ciudad ha provocado una brecha que parece insalvable entre IU y PSOE. Los socialistas se opusieron a la aprobación del plan especial que regularizó la situación de esas instalaciones. Hurtado atacó a la coalición, argumentando que se estaba dando un "trato de favor" a determinados empresarios en la ciudad. Reuniones de las ejecutivas provinciales de las dos formaciones, una comisión de investigación sobre el urbanismo, llamadas de atención a Hurtado de Gaspar Llamazares, coordinador general de IU... No sirvieron para nada. Las declaraciones de Hurtado sembrando dudas sobre el urbanismo en Córdoba seguían aumentando de tono.

Cuando parecía que la polémica se estaba diluyendo, no así el distanciamiento entre ambas formaciones, la Junta de Andalucía anunció esta semana un recurso en el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) contra el plan especial que legalizó las naves de Arenal 2000. La Consejería de Obras Públicas realizó un duro informe sobre este plan. Principalmente, los técnicos de la Junta sostenían que la regularización de estas naves, levantadas en suelo rústico de especial protección, no podía realizarse a través de un plan especial, sino que era necesaria una modificación del Plan General de Ordenación Urbana.

La alcaldesa Rosa Aguilar (IU) ha restado importancia al recurso. Esta semana afirmó que sólo se trata de una diferencia de pareceres entre los técnicos de ambas administraciones. El delegado de Obras Públicas en Córdoba, Francisco García, también quiso rebajar el nivel de tensión.

Pero, al día siguiente de conocerse el recurso, Hurtado pidió que se revocara el plan para evitar el "pelotazo urbanístico" que en su opinión supone la legalización de las naves. Y comenzó de nuevo el enfrentamiento entre IU y PSOE a cuenta del urbanismo.

Hurtado parece haber encontrado en el urbanismo una rendija para intentar desgastar a Rosa Aguilar. A nadie se le escapa la complicada situación del PSOE en la capital cordobesa: es la tercera fuerza, nunca han tenido un alcalde y se miden con la dirigente política mejor valorada de toda Andalucía. ¿Quién se enfrentará a este panorama en las próximas municipales? De momento, suenan nombres como el de la ministra de Cultura, Carmen Calvo, o Rafael Blanco, responsable del Consejo Superior de Deportes. Sin embargo, quien sigue manejando el día a día es Hurtado. Desde IU justifican la actitud beligerante del socialista en esa lucha por la candidatura.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 30 de abril de 2006