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Nacen otros dos linces en cautividad en Doñana

Por segunda vez en un mes, una lince ha dado a luz en el centro de cría en cautividad del El Acebuche, en el Parque Nacional de Doñana. Tras 65 días de gestación, Esperanza, primeriza, de cinco años y procedente de Doñana, dio a luz a dos cachorros la noche del sábado, a las 21.55 y a las 22.25. El padre, Jub, es originario de Sierra Morena.

Esperanza se convirtió en la segunda lince que logra dar a luz en cautividad, después de Saliega, madre de cuatro crías nacidas en dos camadas distintas (el 28 de marzo de 2005 y el 23 de marzo pasado). En total, ya son seis los linces nacidos en cautividad en el centro de cría de El Acebuche.

Los responsables del programa de cría destacaron el hecho de que, con este parto, "por fin las poblaciones de Doñana y Sierra Morena, esta última con mayor diversidad, se mezclan por primera vez en cautividad tras más de seis décadas de aislamiento genético".

Los especialistas esperaban el jueves el inminente parto de Esperanza. La hembra se había instalado la madrugada anterior en la paridera, una zona apartada de la madriguera donde el animal esperaba el alumbramiento.

Los mismos responsables del proyecto de cría en cautividad, bautizado como Programa de Conservación Ex-Situ, hicieron público ayer en un comunicado una somera biografía de la lince Esperanza, quien procede de una camada recogida en el parque en marzo de 2001. En aquel momento -se calcula que sólo tenía cinco días- su estado de salud era muy precario. Durante los primeros meses fue criada en el zoológico de Jerez de la Frontera (Cádiz), alimentada y atendida por profesionales.

Embarazos psicológicos

A los cinco meses de edad fue enviada al Centro de Cría de El Acebuche, de vuelta en Doñana. A partir de 2005 formó pareja con el lince Garfio. Fruto de sus encuentros, Esperanza sufrió varios embarazos psicológicos. Este trastorno es un fenómeno relativamente frecuente entre los felinos. Garfio es, precisamente, el padre de los dos primeros linces paridos en cautividad, Brezo y Brisa, nacidos el 28 de marzo de 2005 de Saliega.

La actitud de Esperanza, dócil y acostumbrada al contacto con los humanos, hizo dudar a los científicos durante 2004 y 2005 de su idoneidad para reproducir y criar. Pero el equipo de cría pudo comprobar que, a lo largo de este último año, la actitud de la lince había cambiado, tornándose "más natural, similar a la del resto de las hembras reproductoras". Desde el inicio de la presente temporada, parecía evidente que estaba mucho "más madura que en años anteriores". Los responsables del programa de cría en cautividad afirman que el comportamiento maternal de Esperanza "ha sido ejemplar desde el momento del parto". Mientras acicalaba y daba de mamar al primer cachorro parió un segundo, a quién rápidamente atendió y proporcionó cuidados.

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