Reportaje:MÚSICA

El regreso del imperio mandinga

Al hablar de música africana la primera imagen que brota son los tambores ancestrales y contundentes, pero profundizando un poco más se constata que tambores los ha habido en todas las culturas del globo. Si buscáramos un instrumento puramente africano sin parangón directo en otros continentes ése sería la kora, la auténtica imagen tanto del África ancestral como del África que mira descaradamente hacia un futuro de modernidad.

Toumani Diabaté es indudablemente uno de los maestros de la kora y al mismo tiempo uno de los más conocidos en Occidente gracias a sus trabajos con Ketama o Taj Mahal como a sus propias grabaciones en solitario o en compañía de Ali Farka Toure. Ahora, sin alejarse ni de la tradición ni de la kora, pero en un registro mucho más amplio, Diabaté acaba de editar un disco orquestal al frente de su grupo The Symmetric Orchestra (World Circuit).

"La kora es el símbolo de

toda la música del antiguo imperio mandinga", afirma Toumani Diabaté con la decisión del que repite un discurso largamente asimilado. "Se trata de un laúd-arpa con una particularidad especial: hace el bajo, el acompañamiento y el solo al mismo tiempo. Como si estuvieran tocando tres personas". Esa técnica de interpretación es uno de los secretos transmitidos de padres a hijos. "Yo aprendí esta forma de tocar de mi padre y él del suyo. Soy la 71 generación de intérpretes de kora de mi familia y la 72 generación es mi hijo de 14 años que ya toca la kora con el hijo de Ali Farka Toure".

La nueva propuesta discográfica de Toumani Diabaté es el resumen de más de quince años de trabajo al frente de la Symmetric Orchestra que, todavía hoy, actúa todos los viernes en el club Hogon, de Bamako. "La música de la orquesta nace de la kora: la línea de bajos la toca un bajo eléctrico, el ritmo una guitarra y los solos se los reparten la guitarra eléctrica y el balafón", explica Diabaté. "He tomado los antiguos temas del imperio mandinga de 400 o 500 años atrás y los he puesto al día con arreglos modernos. Al mismo tiempo, si escribo un tema nuevo lo interpretamos en el estilo tradicional. He buscado un reencuentro entre la música tradicional y la moderna con las puertas abiertas al mundo entero". En esa apertura debe incluirse la participación de Pee Wee Ellis que ha preparado arreglos de viento para el disco. "No nos conocíamos pero el resultado ha sido magnífico. Eso demuestra que estamos abiertos al mundo".

En la Symmetric Orchestra militan músicos de varias generaciones y nacionalidades. "La música es como un río, si te acercas con sed bebes un poco, pero nunca te puedes beber todo el río. Donde acaba la inspiración de uno comienza la del otro y es bonito que distintas generaciones se puedan codear haciendo una música que les guste a todos. Nuestra orquesta es la reconstrucción cultural del imperio mandinga. África tiene hoy muchos problemas. Una guerra en un país acarrea dificultades a otros países. Si el imperio mandinga estuviera todavía vivo no existirían esos problemas porque entonces todos seríamos la misma familia. Hemos dado un grito de alarma a los políticos: si nosotros nos entendemos con la música también ellos podrían entenderse. Se dice que la lengua más extendida es el inglés pero no es cierto: mucha más gente habla el lenguaje de la música y se entiende sólo gracias al Do-Re-Mi-Fa-Sol. Cuando grabé con Ketama, ellos sólo hablaban español, Danny Thopmson sólo inglés y yo sólo francés pero nos entendimos tocando, así de simple".

Al hablar del imperio man

dinga la voz de Diabaté se torna más grave y profunda como si estuviera transmitiendo una verdad que el mundo necesita saber. "Políticamente sería posible", afirma. "La cultura mandinga es la base de toda la cultura africana. Muchos músicos occidentales han venido a Malí para aprender como Bonnie Raitt, Taj Mahal o Jackson Browne. Uno de los factores esenciales de la colonización es matar la cultura del país, pero en Malí había un movimiento, al que pertenecía mi padre, que resistió y luchó por la cultura. No tenían armas que pudieran matar a la gente, sus armas eran la kora, el balafón y los instrumentos tradicionales necesarios para guardar nuestra cultura".

La modernización de la música africana, según Diabaté, siempre incluye instrumentos eléctricos como teclados, guitarras o bajos. "En África tenemos instrumentos que suenan igual que un bajo o una guitarra pero si los utilizamos todos piensan que estamos haciendo música tradicional, en cambio los instrumentos eléctricos marcan ya un punto de modernización y nos sirven para comunicarnos con el mundo entero". Diabaté no ve en esa electrificación ningún riesgo para los instrumentos ancestrales. "Unos y otros pueden convivir perfectamente. Los instrumentos tradicionales siempre han estado ahí, viendo pasar las modas sin inmutarse".

Toumani Diabaté y Symmetric Orchestra actúan en Sevilla (21 de abril), Granada (23), Tenerife (27), Santiago (28), Gijón (29), Madrid (5 de mayo), Murcia (6) y Barcelona (9).

El músico Toumani Diabaté
El músico Toumani Diabaté

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 14 de abril de 2006.

Archivado En:

Te puede interesar

Lo más visto en...

Top 50