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Reportaje:

No es oro todo lo que reluce entre Lucent y Alcatel

Las inversiones en I+D de la estadounidense y el peso de la francesa en móviles e Internet pueden generar fricciones

La fusión entre Alcatel y Lucent crea, sobre el papel, un líder mundial en la fabricación de componentes y red para la telefonía fija, número dos en lo referido a telefonía móvil. El matrimonio, sin embargo, despierta algunas dudas porque a juicio de algunos analistas no es oro todo lo que reluce en la dote aportada por la estadounidense Lucent al matrimonio con la francesa.

Uno y otro grupo han tenido que segregar y ceder a terceros sus actividades y productos relacionados con suministros en materia de Defensa

La sinergia resultante de la fusión se estima entre 1.400 y 1.700 millones de euros, pero el 50% corresponde a la supresión de 8.000 empleos

"No es un grupo franco-americano, sino un grupo mundial", dijo su nueva directora general, la estadounidense Patricia Russo. Y así debiera ser desde el momento en que un tercio del negocio de la nueva sociedad se hará en EE UU, un tercio en Europa y el tercero en el resto del mundo. Pero conviene no olvidar que los accionistas de Alcatel controlarán el 60% de los títulos, que la sede de la sociedad estará en París y se regirá por las leyes galas. Eso es importante cuando la mitad del gasto de las empresas estadounidenses se destina a mejoras de productividad y, entre ellas, la investigación, mientras que en Europa el porcentaje raramente supera el 20%. Se calcula que el grupo recién fusionado invertirá en I+D unos 3.000 millones de euros, lo que es una buena noticia.

25.000 patentes

La sinergia resultante del matrimonio Alcatel-Lucent se estima entre 1.400 y 1.700 millones de euros, el 50% del montante tendrá su origen en la supresión de 8.800 puestos de trabajo, una vez más la más rápida y cómoda variable a partir de la cual obtener mejor productividad. Un analista independiente pone en duda ese ahorro y apuesta por un total de 700 millones, todo él resultado de la eliminación de "doblones", es decir, de puestos duplicados.

Tanto Alcatel como Lucent están implicados en suministrar material a la Defensa nacional, es decir, a un sector considerado estratégico y a cuyo control los Estados no quieren renunciar. Los estadounidenses piensan separar 1.100 de sus trabajadores y dejarlos en una división al margen, la de Bell Labs, que no queda incluida en el acuerdo de fusión.

De la misma manera, Alcatel acaba de ceder a Thales su filial dedicada a la construcción de satélites, Alcatel Alenia Space, que es el número dos mundial en el sector de sistemas de señalización ferroviaria para tendidos de gran velocidad y compatibles al tiempo que fabrica satélites para usos comerciales y militares.

Thales, que corría el riesgo de ser absorbida, se encuentra así reforzada y Alcatel, que a cambio de la cesión esperaba representar un 30% del capital de Thales, tendrá que conformarse con el 21,6%.

En los análisis de los expertos lo que más interesa es el grado de complementariedad entre Alcatel y Lucent y el valorar objetivamente el valor de una y otra sociedad, al margen de los resultados de su último ejercicio. Geográficamente sí parece que la unión va a ser beneficiosa para ambos, pues mientras el estadounidense realizaba el 66% de su cifra de negocios en el propio mercado, éste sólo significaba un 14% para el francés, que en cambio dependía en un 49% de la UE.

En Asia y la zona del Pacífico la implantación era semejante, alrededor de un 15%, sólo que no siempre en los mismos países, y Alcatel, por obvias razones de tradición política gala, está mucho más implantado en África y Oriente Próximo que Lucent.

El número de ingenieros, es decir, de gente con un alto nivel de preparación, de que va a disponer la plantilla resultante de la fusión es impresionante: 26.100, y el de patentes -25.000- también es importante. Pero ahí empiezan las dudas. Según Laurent Balcon, analista independiente citado por el diario Liberation, la dote que aporta Lucent tiene algo de mercancía averiada. Según ese experto, "Lucent es muy fuerte en telefonía móvil en el mercado estadounidense, pero lo es sirviéndose de la norma tecnológica que sólo es válida ahí y a la que todo el mundo está renunciando".

La implantación de Lucent en EE UU, Corea, Japón y Australia dependía de esa norma y, por ejemplo, el operador australiano por satélite Telstra acaba de romper con esa norma de telefonía, la CDMA 2000, para adoptar la GSM.

En definitiva, la estupenda cartera de clientes de Lucent sería menos reluciente de lo que parece, sobre todo porque el 49% del volumen de negocio de la sociedad dependía, en 2005, de la telefonía móvil. Siempre según Balcon, "Alcatel, si hablamos de Internet, de acceso a la red, es entre tres o cuatro veces más fuerte que su esposa americana".

Queda, eso si, un desarrollo potencial, el de la próxima generación de tendidos o redes, la llamada IP Multimedia SubSystem, en la que Lucent tiene un notable avance tecnológico. Si ésa es la arquitectura de transmisiones que se adopta en el futuro, entonces la dote se revalorizará. En caso contrario...

De lo que no cabe la menor duda es de que Alcatel consolida su posición de número uno mundial en DSL y en Internet de banda ancha, y de que en telefonía móvil, a partir de la norma GSM que Alcatel ya adoptó en su momento y que Lucent también puede incorporar, debieran lograr una entrada convincente en el gigantesco mercado chino, con todo lo que eso significa de expansión al tiempo que hay que buscarse un socio local.

Y que en materia de servicios, de transportar imágenes hasta el domicilio del abonado sea cual sea el tipo de terminal que éste utilice, el nuevo grupo Alcatel-Lucent también ha de desempeñar un papel importante, pues ahora ya será el segundo operador mundial en esa especialidad, con una cifra de negocios que superará los 4.000 millones de euros.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 9 de abril de 2006