Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:El futuro de Euskadi Encuesta del Instituto Opina sobre el alto el fuego

El 63,7% quiere que el PP colabore sin condiciones

El PSOE sube en expectativa de voto directo (46%) y aventaja en ocho puntos al PP (38%)

El 56,2% de los ciudadanos españoles cree, frente a un 28,9%, que el comunicado de ETA que anunciaba el "alto el fuego permanente" puede significar el principio del fin de la violencia. A su vez, el 63,8% de los españoles piensa que "hay que tantear si realmente hay posibilidad" de negociar con ETA, tras la declaración de la banda terrorista. Un porcentaje casi idéntico (63,7%) considera que el PP debe "colaborar con el Gobierno sin condiciones".

Estos tres apartados, junto con la intención directa de voto, que sitúa al PSOE (46%) ocho puntos por encima del PP (38%), son algunos de los datos más significativos del informe encuesta de Opina para EL PAÍS, realizado con 1.000 entrevistas el pasado viernes, dos días después del anuncio de alto el fuego por parte de ETA.

El 47,6% percibe el alto el fuego con esperanza y un 45% lo acoge con escepticismo

El 61,9% es contrario a que se adopten medidas de gracia para los presos

Las respuestas apuntan una aparente contradicción, ya que mientras es contundente (63,7%) la mayoría que se decanta por demandar al PP colaboración con el Gobierno, en el terreno del posible final de ETA un 42,9% piensa que ha sido positiva la actitud de los populares ante el anuncio etarra, y el 35,8% la juzga negativamente.

Sólo un insignificante 2% opina que los populares deben negarse a colaborar con el Gobierno en este empeño, y un 25,5% cree que el primer partido de la oposición debe colaborar pero con las condiciones que el PP decida.

El balance final entre la esperanza (47,6%) que ha suscitado el comunicado de ETA y el escepticismo (45%) aparece muy equilibrado y muestra el grado de desconfianza de la ciudadanía ante la actuación que puedan tener los terroristas.

En este punto hay diferencias muy significativas, según la ubicación territorial de los encuestados. La diferencia más profunda se encuentra en el País Vasco, donde un 70% de los ciudadanos se apunta a la esperanza, y apenas un 24% al escepticismo. También Cataluña (55,8%) muestra una confianza muy significativa en el proceso que acaba de iniciarse. Le sigue la Comunidad Valenciana, con un 49%. A la cola está Madrid, donde el escepticismo (51,1%) supera en casi diez puntos a la esperanza.

La presión policial y judicial (24,6%), junto con el convencimiento de que sólo la vía política es posible (21,2%) son las dos razones más poderosas que encuentran los ciudadanos para explicar la razón por la que ETA ha declarado el alto el fuego.

Las opiniones de la ciudadanía en este punto concreto son claramente favorables para el Gobierno. En una escala de cero a diez, puntúan con un 6,17 la actuación del Ejecutivo en la lucha contra el terrorismo en general.

Un 72% juzga positiva la actitud del Gobierno tras el anuncio de alto el fuego, y sólo un 11,6 la califica negativamente.

La encuesta plantea cuatro cuestiones sobre la actitud de los ciudadanos en el caso de que ETA abandonase las armas definitivamente y se disolviese. La opinión mayoritaria (61,9%) es contraria a medidas de gracia para los presos terroristas. Un 24,9% las aceptaría. Menos aún se contempla la hipótesis de que el País Vasco lograse la independencia, a la que se opone el 66,5% y la acepta un 20,1%.

El derecho de autodeterminación lo rechaza el 52,5% de la ciudadanía, y lo contempla un 28,6%.

La mayor aceptación, entre las cuatro posibilidades que han planteado los encuestadores, la logra una reforma del Estatuto de autonomía de Euskadi, algo que ve bien un 47,9% y a lo que se opone el 32,8%.

El anuncio de alto el fuego parece haber provocado efectos beneficiosos para el Gobierno. El presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, conseguía en enero un 4,99, es decir, un suspenso, dentro de la secuencia de los sondeos periódicos de Opina para EL PAÍS, y en un progresivo descenso desde octubre de 2005. Ahora, Zapatero remonta hasta el 5,67, en una escala del cero al diez, cerca del aprobado alto, mientras que el líder de la oposición, Mariano Rajoy, que en enero pasado conseguía un 4,45, y también con tendencia al descenso desde finales del año pasado, logra subir moderadamente, al 4,55.

Algo muy parecido les ocurre a los dos principales partidos de ámbito nacional. Al PSOE lo puntúan los ciudadanos con un 5,47, y el PP no logra el 5; se queda en un 4,42.

El repunte más claro, con la cautela que exige la inmediatez del anuncio de alto el fuego, lo consigue el PSOE para sus expectativas en intención directa de voto, la que los ciudadanos expresan abiertamente. En enero último, los socialistas tenían un 41%, a sólo un punto del PP (el 40%), mientras que ahora un 46% de los encuestados asegura que votaría a los socialistas si se celebrasen elecciones en estos momentos, y un 38% lo haría por los populares.

Con este dato, la horquilla electoral que señalaba un virtual empate entre las dos grandes formaciones, desde el último trimestre de 2005, se abre con ocho puntos a favor del partido que gobierna. También CiU experimenta un aumento significativo y pasa del 3% en enero al 4% en marzo actual. IU-ICV muestra tendencia al alza (del 4% pasa al 4,5%), mientras que el PNV (1,5%) y ERC (2%) mantienen sus cuotas de confianza.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 26 de marzo de 2006