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MOTOCICLISMO | Comienza el Mundial en Jerez

Sete, con el enemigo en casa

La de mañana en Jerez será la primera carrera de Sete Gibernau ataviado con las alhajas rojas que caracterizan a Ducati. Tras una calamitosa temporada portando una moto Honda, y con el estatus de piloto oficial, el barcelonés llegó el pasado invierno a una nueva fábrica, mucho más pequeña que la marca del ala dorada y que, al parecer, le ha rejuvenecido.

Con un portentoso motor que atesora en sus entrañas la mayor bravura de entre las motos que comparten la parrilla en MotoGP, desde que Ducati reapareció en el Campeonato en 2003, las motos de la fábrica de Bolonia se han mostrado tan poderosas como difíciles de domar. Su chasis tubular es único y, además, sus neumáticos son Bridgestone. "En este equipo hay mucho margen de mejora", se hartó de declarar Gibernau durante la pretemporada, "pero sufriremos porque todo es nuevo para mí". A día de hoy, cuando debe salir a la pista para batirse con los demás pilotos por un lugar privilegiado en la parrilla de mañana, el discurso de Sete no ha variado mucho: aún no está listo para ganar una carrera. "El problema radica en que estoy empleando demasiado tiempo en tratar de hacer que las reacciones de la moto sean más naturales vuelta a vuelta", declaró ayer Gibernau, con el cuarto mejor tiempo, exactamente el mismo que Pedrosa.

"Pilotar esta moto me supone un gran desgaste tanto físico como psicológico que no me permite pensar en entrar en la lucha por la victoria", esgrimió Gibernau, cuyo compañero de equipo, el italiano Loris Capirossi, se colocó segundo, tras Rossi. "Él arriesgó un poco más que yo, pero eso es porque lleva mucho más tiempo con esta moto y conoce mucho más su comportamiento", expuso Sete. Si bien las gomas japonesas demostraron una gran progresión en algunas carreras de la pasada temporada (Capirossi se impuso en Japón y Malaisia), aún parecen estar un paso por detrás de los franceses Michelin en algunos trazados. No parece que ocurra así en Jerez, donde las suaves temperaturas de la zona pueden ser un factor a su favor.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 25 de marzo de 2006