TVE suspende '¡Mira quién baila!' por la protesta de los trabajadores

La cadena emite un programa grabado y anuncia sanciones

Televisión Española suspendió ayer la emisión en directo del programa ¡Mira quién baila!, que se realiza en el centro de Sant Cugat (Barcelona). Los trabajadores pretendían que la presentadora, Anne Igartiburu, y los miembros del jurado portaran pegatinas contra el plan de viabilidad en RTVE, que prevé recortes en la plantilla. La cadena rechazó la "coacción" de los trabajadores y emitió un programa grabado.

Durante toda la tarde, los trabajadores de Sant Cugat intentaron llegar a un acuerdo con la dirección sobre las condiciones de emisión de ¡Mira quién baila! Pedían que la presentadora hiciera una referencia a su protesta contra el plan de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), que prevé la reducción de más de 3.000 empleos, el recorte de la actividad de los centros territoriales y el cierre de Ràdio 4.

Un centenar de profesionales, liderados por el presidente del Comité General Intercentros, Juan Manuel Hidalgo, ocupó el plató "con el ánimo de interferir en la normal emisión del programa", según RTVE. La empresa rechazó las "coacciones" y anunció que iniciaría "medidas disciplinarias".

Para evitar acciones reivindicativas en el plató, La Primera suspendió la emisión en directo de ¡Mira quien baila! (uno de sus espacios de mayor audiencia, que debía comenzar a las 22.00) en su lugar ofreció un especial grabado con motivo de la gala de la FAO.

Al mediodía, TVE ya suprimió el Informatiu migdia, el noticiario local que emite en desconexión para Cataluña (14.00). Los trabajadores pretendían que en dicho espacio apareciese una pancarta, ubicada en el plató, en defensa de la programación en catalán. RTVE interpretó esta actitud como "una auténtica coacción, una extorsión que no se puede consentir". Según el comité de empresa, los responsables de TVE informaron a los profesionales de que no aceptarían "la emisión de ningún cartel o mensaje de los trabajadores en contra de los planes de reestructuración".

El presidente de la SEPI, Enrique Martínez Robles, anunció ayer en la SER que el plan debería estar acordado en verano con los sindicatos y debería aplicarse a lo largo de un par de años. "Todo el mundo es consciente de que RTVE necesita una reforma y de que tiene que ser urgente porque si no está en juego su futuro como prestadora de un servicio público", dijo.

Una vez más, RTVE reiteró su disposición al diálogo, que "sigue abierta, pero nunca desde la amenaza y la provocación", y anunció que tomará medidas "para evitar que actos irresponsables" como el vivido en Sant Cugat "interfieran el normal desarrollo de las emisiones".

Trabajadores de los centros de Canarias, la Comunidad Valenciana y Andalucía se concentraron en sus respectivas sedes para rechazar el plan de la SEPI y el "desmantelamiento" de los centros territoriales. En Canarias defienden la doble programación en Radio 1, como en los últimos 42 años, debido a la diferencia horaria.

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 13 de marzo de 2006.