Colectivos sociales de Almería rechazan el plan contra el chabolismo

Las ONG dudan de la eficacia del programa y alertan sobre los indocumentados

Almería Acoge y Atime, dos de los colectivos sociales implicados con los extranjeros en Almería, rechazan el protocolo anunciado el jueves por la consejera de Gobernación, Evangelina Naranjo, para erradicar los asentamientos de chabolas de inmigrantes. Naranjo aseguró que en unos 15 días se iniciará el levantamiento de campamentos y que no se permitirá que ninguna persona viva en "condiciones infrahumanas". Almería Acoge y Atime dudaron de la eficacia del plan y alertaron sobre la indefensión de los indocumentados.

El protocolo cuenta con el beneplácito de los alcaldes de los municipios con más presión migratoria y de la Administración central. La medida podría beneficiar a unos 11.000 extranjeros, según Atime.

Para la Junta, los asentamientos ilegales no sólo vulneran los derechos fundamentales de las personas que viven en ellos sino que, además, "son el caldo de cultivo de las mafias que trafican con personas y el lugar al que acuden algunos desaprensivos en busca de mano de obra barata a la que no garantizan un salario ni unas condiciones de trabajo dignas".

La consejera Evangelina Naranjo avanzó que la actuación incluye un estudio previo de los casos individuales sobre la situación sanitaria y legal en el país. Aquellos que cuenten con permisos de trabajo serán ayudados a través de las redes de servicios sociales a buscar una normalización en el acceso a la vivienda aunque, desde la Junta, advirtió Naranjo, "no se van a adoptar medidas específicas de viviendas para los inmigrantes". En cuanto a aquellos inmigrantes que residan en los asentamientos y no tengan permisos de estancia en el país, Naranjo destacó el papel de la Subdelegación del Gobierno y su función en la emisión de órdenes de expulsión, sin hacer referencia a los extranjeros procedentes de países con los que no existen convenios de repatriación.

La Junta quiere aplicar en Almería el mismo sistema de trabajo coordinado entre las tres administraciones que lleva ya dos años funcionando en la provincia de Huelva, donde se trabaja con Cruz Roja. Pese a que no ofreció una cifra sobre los asentamientos existentes en la provincia de Almería, el acuerdo afectaría a los municipios de El Ejido, Roquetas de Mar, Pulpí, Níjar, Vícar y La Mojonera.

El presidente de Almería-Acoge, Antonio Puertas, pidió una aclaración sobre las alternativas que ofrece para los inmigrantes indocumentados. "La consejera no lo especifica en ningún momento. Y es duro que se dé cuenta ahora de que los inmigrantes viven en chabolas cuando llevamos con este problema 20 años", dijo.

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El presidente de Cruz Roja Almería, Carlos Jover, se negó a analizar el plan. "Es la primera noticia que tengo. Y hablar de algo que no conozco es un riesgo que no debo correr", señaló.

El presidente de Atime, Hanafi Hamza, valoró que con la medida podrían verse afectadas entre 7.000 y 11.000 personas si se tienen en cuenta, además de los asentamientos, cortijadas abandonadas y casas "infrahumanas" o semiderruidas. "Asentamientos así no hay muchos. Entre el Poniente y el Levante puede haber seis y no muy grandes. Pero el número de personas que en ellos reside varía porque depende de etapas. Va en función de la concentración de trabajo y de la llegada de pateras", explicó Hamza, quien puso en duda la eficacia del protocolo para alojar a los extranjeros por la escasez de pisos disponibles. "Atime dispone este año de un programa de vivienda y no hemos podido, en dos meses, encontrar piso para ninguno de los asociados. Los precios son caros y la gente no quiere alquilar sus pisos a los inmigrantes. Por eso, la intención de la Consejería es buena pero, ¿dónde alojará a esa gente? No tiene ni pies ni cabeza", añadió Hanafi Hamza.

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