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La diferencia entre las comarcas ricas y pobres se agrava en Cataluña

La renta familiar más elevada es la de la Val d'Aran y la más baja la del Baix Llobregat

El dinero en Cataluña se concentra en las montañas. Comarcas como la Val d'Aran y la Garrotxa concentran las rentas familiares más elevadas, gracias al tirón del turismo y las segundas residencias, mientras que las más bajas corresponden al Baix Llobregat y el Montsià en el periodo 1999-2002. La diferencia entre unas zonas y otras ha pasado del 41% al 51% en el citado periodo, pero ello no está directamente relacionado con el dinamismo económico, ya que muchos catalanes trabajan en una comarca y viven en otra.

Los vecinos de la Val d'Aran son los más ricos de Cataluña y cada vez a más distancia, mientras que los del Baix Llobregat representan el otro lado de la moneda, pese a su dinamismo económico. Es la principal conclusión que se desprende de los datos hechos públicos ayer por el Instituto Catalán de Estadística (Idescat) sobre renta familiar disponible bruta, que mide los ingresos de que disponen los residentes de un territorio para destinarlos a consumo o ahorro.

En 1999 los araneses disponían de una renta familiar bruta por habitante 13.300 euros, el 41% superior a la de la comarca donde era más baja: el Baix Llobregat, con 9.400 euros por habitante. Tres años después, en 2002, la Val d'Aran logró subir su renta familiar a 15.700 euros, frente a los 10.400 euros de promedio en el Baix Llobregat, con lo que la diferencia entre unos y otros se dispara al 50,9%.

En el conjunto de Cataluña la renta media se situó en 11.700 euros en 2002, con un incremento anual acumulativo del 3,5% respecto a 1999.

A la buena salud de los bolsillos en la Val d'Aran se suman los de la Garrotxa, la Cerdanya y el Ripollès, que han recogido los frutos del tirón del turismo y las segundas residencias. En cambio, entre las rentas familiares más modestas, al Baix Llobregat le acompañan la Anoia, el Montsià y el Alt Penedès.

Estas cifras no son un reflejo exacto de la salud económica de cada zona. "La movilidad laboral, el hecho de que los catalanes trabajan en una población pero viven en otra y pagan sus impuestos en esa otra, hace que algunas comarcas muy ricas en términos de actividad tengan unas rentas más bajas", comenta Carme Poveda, técnica del departamento de Estudios de la Cámara de Comercio de Barcelona.

Éste es el caso del Baix Llobregat, que cuenta con uno de los tejidos productivos más potentes de Cataluña y, sin embargo, el poderío medio de sus habitantes es el más reducido.

Otro elemento que distorsiona el "mapa" es la evolución demográfica de cada comarca, ya que "en aquellas en las que ha habido un verdadero salto se ha diluido la renta media", añade Carme Poveda.

De Matadepera a Badia

La foto es más dispar si se mira de cerca, municipio por minucipio. La población con la renta más elevada de toda Cataluña convive en la misma comarca con la más modesta. Matadepera, en el Vallès Occidental, tiene una renta familiar de 21.800 euros por habitante, mientras que a pocos kilómetros de allí, en Badia del Vallès, sus habitantes viven con una renta media de 7.400 euros.

Es decir, la diferencia entre la renta de los de Matadepera casi triplica la de sus vecinos de Badia del Vallès. Después de Matadepera, las familias de Cambrils (Baix Camp) y Teià (Maresme)

son las que vivien más holgadamente en Cataluña, mientras que en el otro extremo del ranking, Santa Coloma de Gramenet y Sant Adrià de Besòs son las quemás se tienen que apretar el cinturón.

Barcelona ciudad tiene una renta media familia de 13.200 euros por habitante, con un crecimiento anual del 3,3 respecto al año 2001.

Las que más crecen

En cuanto a la evolución en el periodo 1999-2002, las comarcas catalanas que registraron el mayor incremento en renta familiares fueron la Terra Alta (7,7%), Les Garrigues (6,6%) y el Priorat (6,3%).

El comportamiento de las comarcas también ha sido desigual respecto al crecimiento económico, es decir, del producto interior bruto (PIB) anual. Los últimos datos desglosados corresponden al Anuario Económico de 2004 que elaboró Caixa de Catalunya.

Por comarcas, las más dinámicas fueron las del eje del Ebro -Baix Ebre, Montsià, Ribera d'Ebre y Terra Alta-, que alcanzaron un crecimiento conjunto del 5,29% gracias, sobre todo, al notable aumento del sector primario (8,13%), a causa de la buena campaña de aceite de oliva y, en menor medida, de la fruta seca, detalla el anuario.

En segundo lugar se situaron las comarcas de montaña -el Alt Urgell, la Alta Ribagorça, la Cerdanya, el Pallars Jussà, el Pallars Sobirà y la Val d'Aran-, donde el crecimiento del producto interior bruto alcanzó el 4,37%. La construcción (6,46%) y la industria (5,84%) tiraron del carro económico en estas áreas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 23 de febrero de 2006