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Dos artefactos causan ocho muertos en la zona árabe de Irán

El presidente Ahmadineyad suspende una visita a la ciudad del atentado

Ocho personas murieron ayer y 46 resultaron heridas al estallar dos bombas en la ciudad iraní de Ahvaz, capital de la rica provincia petrolera de Juzestán, cercana a Irak y de mayoría árabe. La primera explotó en un edificio público, y la segunda, en las inmediaciones de un banco. "Los atentados forman parte de acciones indiscriminadas dirigidas contra Irán desde el extranjero", declaró el ministro del Interior, Mustafá Pour-Mohamadi.

La primera explosión sacudió el edificio del Departamento de Recursos Naturales de la ciudad a las 10.15, hora local (7.45 en la España peninsular). La segunda explosión, que se produjo poco después cerca de un banco, fue la que ocasionó todas las muertes.

Un miembro del Gobierno ha informado de que la primera bomba explotó a la hora en que el presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, tenía previsto pronunciar un discurso en Ahvaz. Ahmadineyad iba a volar ayer a esta ciudad fronteriza, pero su viaje fue cancelado en el último momento debido a las condiciones climáticas. "No podemos asociar totalmente los atentados con la visita del presidente", declaró Mohamed Jafar Sarami, gobernador de Ahvaz, quien sólo achacaba la coincidencia entre el viaje y los atentados al afán propagandista de los violentos.

En la ciudad de Ahvaz se han producido en los últimos meses enfrentamientos entre la población árabe, mayoritaria en esta región fronteriza, y las autoridades centrales persas. La comunidad árabe denuncia que el Gobierno de Teherán ha diseñado un plan para "desarabizar" esta zona, de alto valor estratégico, ya que en su subsuelo se encuentran gran parte de las ricas reservas petroleras de Irán, segundo país productor de crudo del mundo, tras Arabia Saudí. En abril, las protestas árabes concluyeron con la muerte de cinco personas en enfrentamientos entre la policía y grupos de manifestantes. Dos meses después, siete personas murieron en un atentado con bomba, y en octubre perdieron la vida seis más en otro atentado aún no esclarecido.

El régimen de los ayatolás ha denunciado que el brote de violencia en la zona ha sido animado por las tropas británicas desplegadas en la vecina provincia iraquí de Basora, extremo que ha negado el Gobierno de Londres. El presidente iraní ordenó a los Ministerios de Información y Asuntos Exteriores investigar "el papel de manos extranjeras" en los atentados, según la agencia iraní Isna.

Conversaciones en Moscú

Por otra parte, Rusia e Irán se pronunciaron ayer a favor de que el conflicto nuclear iraní sea resuelto "por la vía diplomática en el marco del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA)", según informó el Consejo de Seguridad del Kremlin. La declaración fue anunciada tras una jornada de consultas entre los secretarios de los Consejos de Seguridad iraní, Alí Lariyani, y ruso, Igor Ivanov.

La nota deja ver que ambos países prefieren evitar un debate en la ONU sobre la reanudación del programa nuclear iraní, una medida que debatirá la Junta de Gobernadores de la OIEA el próximo 2 de febrero. Las negociaciones se centraron en la propuesta de Moscú de enriquecer uranio para las plantas atómicas iraníes en territorio ruso, y evitar así las sospechas de la comunidad internacional de que Teherán oculta fines militares.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 25 de enero de 2006