Investigado un guardia civil por rechazar las denuncias de una mujer a su marido

La Fiscalía de Valencia ha abierto diligencias de investigación penal a los agentes del puesto de la Guardia Civil de Tavernes de la Valldigna (que por obras usa de forma provisional unas dependencias en Simat de la Valldigna) porque supuestamente uno de ellos disuadió a una mujer de denunciar a su esposo, del que se estaba separando, por amenazas de muerte. "¿Qué es lo que quieres? ¿Quieres que lo lleven esposado a Picassent como a un delincuente, que tus hijas lo vean entrar en la cárcel como si fuera un ladrón? Vamos, seguro que tú no quieres eso". Ésa fue la respuesta que la mujer recibió del agente de la Guardia Civil el 3 de noviembre, según relata la denuncia, presentada por su abogada en la fiscalía. La mujer, según su versión, insistió porque sentía en peligro su vida y las de sus hijas. El agente no cedió. Dos días después, cuando acudió con su abogada, el mismo guardia civil tramitó la denuncia, que pasó a juicio rápido instado por un juzgado de Sueca.

Según la sentencia del Juzgado de lo Penal número 9 de Valencia, el empresario de 44 años J. J. L. E., marido de la víctima, del que se separó de hecho a finales de septiembre pasado, después de hostigar a la mujer por no aceptar la ruptura, la amenazó diciéndole por teléfono, en la madrugada del 2 al 3 de noviembre, que le iba a quitar a sus hijas, la iba a echar a la calle, que entraría en la casa por las buenas o por las malas, que él "tenía cojones" para rehacer su vida y ella no viviría para contarlo. Este juzgado condenó el 7 de diciembre a J. J. L. E. a un año de prisión por un delito de amenazas en el ámbito familiar y a no acercarse a N. E. L. durante tres años.

La denuncia de la supuesta obstrucción de al menos un agente del instituto armado destinado en Simat de Valldigna incluye otros dos episodios. El matrimonio tenía en Tavernes, donde residen, dos viviendas. La mujer se desplazó a la que no era residencia habitual para recoger enseres y la encontró "llena de extranjeros desconocidos". Intentó denunciarlo ante la Guardia Civil. El mismo agente, según el relato que investiga la Fiscalía, respondió: "¿Dónde quieres que meta tu marido a esa gente que trabaja para él?". Y no aceptó la denuncia, que la mujer interpuso más tarde en el juzgado de guardia de Sueca. La tercera vez, su coche había desaparecido. El mismo agente le dijo que él había visto a su marido con el vehículo y por tanto no había sido robado. La Fiscalía pidió a la Comandancia de Valencia la identificación de los agentes de Simat de Valldigna. La respuesta, una sucesión de números, sin nombres, que la Fiscalía llamará en breve por obstrucción en la denuncia de una víctima de violencia en el ámbito familiar.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0017, 17 de enero de 2006.

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