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Moratinos sugiere que las relaciones con Palestina dependerán de las próximas elecciones

¿Revisarán España y la UE su cooperación con Palestina, si los integristas de Hamás ganan las elecciones del 25 de enero? El ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, capeó ayer como pudo esta pregunta durante su visita a los territorios ocupados. Dijo que el veredicto de las urnas habrá de ser respetado, pero también afirmó que cuando se produzca se estudiará y se decidirá en consecuencia.

Moratinos no se adentró ni un paso más en ese espinoso terreno. "Los países europeos no tienen relaciones con Hamás, que está incluida en la lista de organizaciones terroristas de la UE", recordó tras reunirse en Ramala con su homólogo palestino, Naser Al Quidwa. "Pero corresponde a los palestinos decidir quién debe participar en las elecciones. La UE desea una política democrática y de paz en Palestina y espera que los resultados vayan en esa dirección. Cuando se produzcan, habrá una evaluación y se tomarán decisiones", añadió.

El Gobierno israelí rechaza la participación de Hamás en los comicios. España y la UE han insistido, y "seguirán insistiendo ante Israel", según dijo ayer Moratinos, en que en aras de la transparencia, es importante que no se pongan trabas a la participación de los integristas. Los israelíes han detenido estos últimos días a algunos de sus candidatos.

El ministro dijo ayer incluso que "España respetará los resultados" de los comicios y tiene la firme voluntad de "seguir cooperando con el pueblo y el Gobierno palestino". La cooperación española con Palestina ascendió a 31 millones de euros en 2005.

El ministro Al Quidwa agradeció esta voluntad de respeto a la voluntad del pueblo palestino y advirtió de que el hecho de que Hamás llegue al Parlamento no quiere decir que vaya a entrar en el Gobierno, porque éste será sólo de los que apoyen la línea de la Autoridad Nacional Palestina, que preside el moderado Abu Mazen.

Moratinos no pudo entrevistarse ayer con Mazen, porque el líder palestino asistía a las exequias del emir de Kuwait fallecido el domingo. Sí vio, en cambio, al primer ministro, Ahmed Al Qureia.

El eventual triunfo de Hamás pesa sin embargo como una gran incógnita sobre el futuro del proceso que debería encauzarse inexorablemente hacia la paz, si se confirmara la victoria de Kadima, el partido fundado por el agonizante Ariel Sharon, en las elecciones israelíes de finales de marzo, como hoy predicen los sondeos.

Por la tarde, Moratinos se desplazó hasta Rafah, el paso fronterizo del sur de la franja de Gaza con Egipto, que es hoy la única muestra de la soberanía palestina ya que está bajo control exclusivo de la ANP con asesoramiento europeo.

Cinco guardias civiles, un policía y un portavoz integran el grupo español dedicado a esta tarea, en el marco de un equipo europeo que hoy está formado por 51 agentes y personal de 14 países. Estos cooperantes supervisan y asesoran el trabajo de los funcionarios palestinos, que son los únicos que deciden autorizar salidas y entradas. Un circuito cerrado de televisión permite, no obstante, que otro grupo de funcionarios -dos palestinos, dos israelíes y dos europeos- sigan las operaciones en tiempo real e intervengan pidiendo una detención, si el sujeto les parece sospechoso.

Desde que se abrió la frontera el 26 de noviembre, ha habido unos 20 intervenciones de este tipo, con un tráfico medio de 1.250 transeúntes diarios, el máximo jamás registrado en este plazo fronterizo. Rafah era antes de su reapertura, cuando lo gestionaban los israelíes, un punto conflictivo que se abría y se cerraba de modo imprevisto y en el que los palestinos se quejaban de malos tratos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 17 de enero de 2006