Crónica:FÚTBOL | 19ª jornada de Liga
Crónica
Texto informativo con interpretación

El Alavés da la campanada

El equipo de Piterman desarma a un Deportivo ramplón y sin recursos

En lo que, en principio, era un enfrentamiento desigual entre el cuarto clasificado y el farolillo rojo de la Liga, el duelo entre los Deportivos se decantó finalmente del lado del más débil, el Alavés. Simplemente, porque ayer, en Riazor, no lo fue. Sin ningún tipo de alardes, desconectó el juego del Depor, que no termina de funcionar en casa, y terminó noqueándolo al contragolpe.

Los hombres de Joaquín Caparrós fueron los dueños absolutos del esférico durante todo el partido. Fue un dominio estéril. Ningún jugador del Deportivo supo aprovecharlo. Nadie en las filas coruñesas aportó la clarividencia necesaria para hilvanar el juego y crear verdadero peligro.

Desaparecido Sergio y bien controlado Tristán por los centrales alavesistas, el juego del equipo gallego se resintió. Caparrós ha construido un cuadro sólido, aguerrido, a imagen del Sevilla que dirigió con anterioridad, pero al que le cuesta jugar al fútbol, sobre todo en Riazor, donde la afición empieza a mostrar su desencuentro con el técnico.

DEPORTIVO 0 - ALAVÉS 2

Deportivo: Molina; Manuel Pablo, Coloccini, Juanma, Romero; Víctor (Lago, m. 46), Sergio, Scaloni, Arizmendi; Rubén (Valerón, m. 46) y Tristán (Xisco, m. 62).

Alavés: Costanzo; Edu Alonso, Pellegrino, Sarriegi, Coromina; Jandro (Lacen, m. 69), Carpintero, Juanito, Nené (Wesley, m. 90); Bodipo (Elton, m. 79) y Aloisi.

Goles: 0-1. M. 22. Aloisi. 0-2. M. 51. Bodipo.

Árbitro: Esquinas Torres. Amonestó a Edu Alonso y Lacen por parte del Alavés y a Juanma por parte del Deportivo.

Unos 15.000 espectadores en Riazor.

Enfrente, el Alavés, hundido en el fondo de la clasificación, estrenaba entrenador, al menos oficialmente, porque, con Piterman de por medio, ese puesto está siempre bajo sospecha. Juan Carlos Oliva tomó la riendas esta semana tras la destitución de Chuchi Cos y la expectación era ver si la larga mano del presidente albiazul seguía moviendo los hilos en cuestiones de alineaciones y tácticas.

Oliva ha tenido poco tiempo para trabajar, pero el equipo que saltó al césped de Riazor ofreció una imagen bastante mejorada con respecto a anteriores citas. Resistió el empuje inicial del Depor, bien colocado y con todos los jugadores comprometidos en tareas de contención.

Superadas las primeras andanadas gallegas, los vitorianos fueron adquiriendo mayor aplomo y, aunque el balón seguía siendo del Depor, el centro del campo albiazul se fue imponiendo. Juanito, Carpintero o Jandro tenían más claro a qué querían jugar que sus rivales. Precisamente fue Jandro el que sirvió un magnífico centro para que Aloisi adelantara al Alavés mediada la primera mitad.

El Depor no supo reaccionar ni con los dos cambios que Caparrós introdujo en el descanso. A partir de ese momento y con casi todo el segundo tiempo por delante, la impotencia del Depor para elaborar el juego y crear peligro quedó aún más en evidencia. Ante un Alavés que se venía físicamente abajo a cada segundo, no encontró más recurso que bombear balones al área ante la inoperancia de Sergio o Valerón, inéditos durante todo el partido. El Alavés acabó sufriendo, pero gracias a las intervenciones de Costanzo logró una victoria inesperada.

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